Recojo el guante del Sr. Segismondo y expreso y argumento por qué no veo interés en la termporada del Liceo. Por supuesto, desde mi punto de vista que tengo que desplazarme a Barcelona.
La zorrita astuta es una ópera deliciosa, pero, vamos no me entusiasma como Jenufa, Katia Kabanova o El Caso Makropoulos. Ya la he visto bien servida. En Madrid con Thomas Allen y estupenda producción. En Barcelona hace 24 años con Opera North. La posible "geniaildad" de Barry Kosky no me da para viajar.
Si hubieran colocado el recital de Alagna en viernes o sábado, lo combinaría con Akhnaten. Aún es posible que lo haga, pero viajar exclusivamente por una ópera de Philip Glass.... No way.
A estas alturas, como comprenderán, necesito muchos alicientes para ir a ver un enésimo Elisir. El montaje de Gas ya lo he visto en Barcelona tres o cuatro veces. Spyres es un baritenore que en repertorio romántico no pinta nada y como Nemorino, esa voz construida desde el grave y que parece una pirámiide, es la antítesis del papel. La Yende nunca me ha interesado. Una soprano ligera con coloratura precaria y sobreagudo comprometido. Camarena está en clara decadencia.
La Gioconda la he visto ya en Barcelona en dos ediciones distintas, tres funciones en total. Fabiano es un horror, cante donde cante y guste a quien guste. Un señor con la voz en el cogote y una canto tan sumamente zafio sólo es explicable su éxito en la edad de hojalata del canto. La Urmana como Cieca? de locos. A quién va pedir los graves. Curioso que haya cantado Gioconda y ahora Cieca. Sin embargo, nunca Laura Adorno que era el papel que le iba por vocalidad (no por temperamento). Muehle es voz de Elvino y los barítonos para salir corriendo.
La Manon Lescaut de la Grigorian tiene interés, pero ya la ví en Frankfurt. Admiro a esta soprano, pero en ópera italiana -también la he visto Butterfly- no se encuentran sus mejores prestaciones. Como cantante es correcta, no más, pero es una gran intérprete, una consumada actriz. La prefiero fuera de ópera italiana, donde el canto es fundamental. Guerrero, que también fue su Pinkerton en Berlín, es un tenor joven y arrojado, con técnica muy precaria. Otro producto típico de la edad de hojalata. Si no la hubiera visto en Frankfurt pues seguramente me desplazaría e incluso lo mismo lo hago, porque también apetece ver a mis amigos de Barcelona. Eso sí, Josep Pons como director de esta ópera es un sinsentido.
Werther, las Charlottes desconocidas, y Anduaga, material privilegiado, me siembra serias dudas actualmente en cuanto a fraseo, estilo e interpretación para todo un Werther.
En Las bodas, más allá de la constante repetición del título en uno y otro lado, no encuentro interés alguno en el reparto. Antonini sería un aliciente, pero no pareció entenderse con la orquesta del Liceo o no consiguió sacarla de sus abundantes limitaciones en el engendro del Réquiem de Mozart. Lo peor que le he visto al fundador de Il Giardino Armonico. Schuen, otro señor sobrevaloradísimo, con emisión de nuca. Prohaska, una vocecita, sin interés alguno. La Lezhneva de Cherubino??? una cantante que sin coloratura rápida que echarse al coleto, niente da fare.
Falstaff. Estuve en el último Liceísta con Fabio Luisi. A Maestri le he visto no se cuántos Falstaff

. La Mantegna es una castaña, una voz totalmente desimpostada sin interés tímbrico alguno y canto vulgarísimo. En fin, la puesta en escena de Pelly ya la ví en Madrid y no me entusiasmó.