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¡Gracias por la información! La verdad es que no lo miro nunca en directo, sino que lo grabo en el TIVO, y se me iba a pasar.
Sobre la relación entre La Traviata y Pretty Woman, yo no ceo que haya ninguna, salvo que Richard Gere y Julia Roberts van a la Opera y la ven, y Gere hace el chiste genial de "la música de La Traviata la embriaga". Pero son dos historias absolutamente diferentes.
Pretty Woman es "My fair Lady" (es decir, Pigmalión) con algo de "Maribel y la extraña familia" y "La Cenicienta". La historia que nos cuenta de es aprendizaje y ascensión social, un hombre maduro, cultivado y rico acoge a una chica del arroyo (que sea cerillera o prostituta es poco relevante), le da un barniz de educación y la introduce en la alta sociedad, se enamoran, rompen las barreras sociales y dedican el resto de la vida a amarse y ser felices (se supone).
La Traviata es totalmente diferente. La clave de la historia es la muerte de la protagonista. Si Tristan e Isolda va de una pareja que "quiere" morir a toda costa, La Traviata va de una mujer que "sabe" que va a morir, y se nos muestra desde el primer momento, cuando tose en su aparición. Si la historia fue aceptada en su momento, no fue por su cambio temporal, sino porque la protagonista, una mujer inmoral, al final recibe su merecido, muere enferma, arruinada y abandonada, y esa es una "lección moral" para las mujeres que pretendan descarriarse. Es como pasaba con las películas en la que los gangsters o atracadores eran los protagonistas, pero al final morían acribillados por la policía, ya que los "malos" no podían "salirse con la suya".
Es curioso como La Traviata permite muchas interpretaciones en clave wagneriana. La enfermedad incurable de Violetta, como la herida de Amfortas, no tiene tanto un origen físico, como moral: es un castigo a sus pecados y no puede curarse porque es en realidad autoinfligida, como una enfermedad autoinmune. Y el pecado en ambos casos es un comportamiento sexual disoluto, una vulneración de la castidad a la que ambos estarían obligados (uno, como Señor del Grial y la otra obligada por el hecho de ser mujer, soltera, etc.) Violetta sabe desde el principio que es una pecadora, y que va a morir en un plazo casi inmediato, y sus actos durante la historia están condicionados por esa evidencia. La historia de Violetta es la redención a través del amor, de la compasión y de la renuncia (temas muy wagnerianos) pero en vez de redimir a su amado, el amor y la renuncia redimen a Violetta de sus pecados.
Violetta no es una prostituta de la calle, como Pretty Woman, es una cortesana, lo que es muy diferente. Sobre todo, ella se mueve dentro la alta sociedad, en sus márgenes, pero dentro de ella, y tiene unos modales y un conocimiento de la altas esferas que le permiten tratar con aristócratas. Es una mujer de mundo, o por lo menos, una "dèmi-mondaine", nada que ver con la falta total de educación de la Roberts, que es idéntica a la de Audrey Hepburn en May fair Lady. Al contrario que en estas historias, Violetta es más madura que Alfredo, que es un pipiolo bastante paletillo, un debutante, ella es la experta en el amor y en el sexo, la que tiene los contactos sociales y la que pone el dinero (como vemos en el segundo acto, Alfredo es un mantenido)
¿Es solamente por amor que Violetta elige a Alfredo? Violetta está enamorada, pero al saber que tiene una enfermedad incurable, tiene la plena conciencia de que es su última oportunidad de conseguir el amor verdadero. Como sabe que va a morir, se gasta todo su patrimonio para pasar sus últimos días fuera de París con su amado. Y como sabe que va a morir, renuncia a su amor en beneficio de honorabilidad de Alfredo y su familia. Pero además se autocastiga, ya que sabe que con su pasado "no tiene derecho" a destruir la reputación de su amado.
El tercer acto me recuerda mucho al de Tristán e Isolda, la larga agonía de Violetta esperando a su amado, que ha de venir, pero no llega, es idéntica a la vigila de Tristán oteando el horizonte en espera del barco que trae a Isolda. Los otros paralelismos son sencillos, Anina/Kurwenal y en especial los bondadosos Germont/Marke. Lástima que Alfredo, que siempre ha sido un galán pasivo y desteñido, no sepa organizarse una despedida a tono...
La cortesana queda redimida, por tanto, a través de su amor, de su compasión, de su sacrificio y de su renuncia a lo mundano. ¿Verdi budista?¿Wagner copió a Verdi en Parsifal? Hmmmm..... V
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