jlizarrabengoa escribió:
YO DIGO que los precios que se barajan ahora no son los de hace unos años ; porque pagar 230 euros por una butaca para ver Sonnambulas,la verdad yo ,NO , LO MISMO digo para EL BROKEBACK y mira que me gusto .
TAMBIEN mirar ,sea cual sea la funcion- el titulo y el lugar; entrdas de menos de 80 euros, no las encontrais y el que quiere ir y no encuentra, pues se va y otra vez sera.
TAMBIEN digo que yo prefiero ver UN BROCKEBACK MOUNTAIN como el que hemos visto ; que una TOSCA tan mala como la que "disfrute" en BILBAO ,hace bien poco.
NO solo hay que pensar salir del teatro tarateando la melodia
La caida de asistencia y, lo que es más importante, de ingresos tanto de Liceu como Teatro Real indica que en ambos se da una situación de lo que se denomina "inadecuación de la oferta a la demanda", con esto quiero decir que son muchos los elementos que los responsables de ambos teatros deben analizar: tipo y calidad de programación (curiosamente las propuestas de ambos teatros son diferentes), estructura de la programación (por ejemplo, si se venden todas las entradas de una ópera, quizás si pudiese haber programado alguna noche más; o si de un título se programan 10 noches y hay un 80% de asistencia, se han programado 2 noches de más), promoción/publicidad de la oferta, precio de las entradas, atractivo y oferta dentro del teatro, etc. Vamos, que hay que actuar sobre todo el marketing-mix del teatro. Pero me parece a mi, que tratar de explicarlo sólo centrándose en uno de estos elementos sería simplista. Además cualquier solución es compleja, pues como Ud. bien apunta hay cierto consenso en que un teatro no sólo debe programar Traviatas, Tristanes o Toscas de éxito seguro (¿no era eso lo que hacía José Luis Moreno en el Calderón), sino que debe asumir ciertos riesgos artísticos. En definitiva, que la solución no es fácil.
Respecto al precio de las entradas, probablemente sea uno de los temas a revisar. Sobre todo cuando parece evidente que las entradas más caras tienen difícil salida salvo en algunos títulos. Además, la gestión de la venta de localidades en Madrid (y creo que también en BCN) no hace más que perpetuar la imagen de que la ópera es sólo para ricos; dado que para los títulos más populares es imposible encontrar entradas por menos de 90/100 euros desde semanas antes de la función (y además muchas de ellas sin visibilidad). No se trata de inventar la pólvora, sino de copiar lo que se hace en otros sitios ¿no pueden replicar de alguna manera el concepto de "standing room" de sitios como Viena o Nueva York? Es decir, que siempre haya un número reducido de entradas de bajo precio y buena visibilidad disponibles el último día. Pero digo realmente y accesibles a todos, no como ahora que quedan los restos y rebotes disponibles principalmente para jóvenes (ojo, que si me parece acertadísima la política de descuentos para jóvenes que se practica). Pero repito, la solución no es sencilla y, desde luego, a los que aquí estamos nos faltan datos.