Tan revelador como la ópera en cine. Un artimaña venenosa y nefasta en la que todas las voces suenan igual, con brillo, con volumen y luego, los que se acostumbran a ello, van al teatro y se dan cuenta que las cosas son muy distintas.
No sé nada de facebook, ni twitter, ni vainas, pero imagino que el alto número de "seguidores" (habría que ver cuántos han pisado un teatro y quiénes de ellos saben lo que es, por ejemplo, Ernani y quién es Marilyn Horne) que pueda tener la Meade, se deberá a que la mayoría son americanos (un país, creo, que con bastante población

y donde el eurotrash escénico y la preponderancia de los directores de escena aún no disfruta de la fuerza que en el viejo continente), porque en Europa poca carrera he desarrollado aún la estadounidense.
Esto es como cuando alguién dice "Tengo medio millón de amigos en facebook" jajja Ridículo.
Tener amigos de verdad es algo mucho más serio.