La versión de
Die Walküre de 1954 es extraordinaria. A mí me encanta. He de confesarles, para empezar, que incuye al Wotan que más me gusta: Ferdinand Frantz (que, por cierto, también era el favorito de Furtwängler). Pero también tiene una Sieglinde de campeonato (la Rysanek) y una Brünnhilde muy humana y completa (Martha Mödl) que, sin llegar al excelso nivel de Flagstad o Varnay --paradigmáticas en ese papel--, no se queda en absoluto atrás. En cuanto a Siegmund, tenemos un Suthaus muy interesante y de voz más agraciada que Gunther Treptow (quien fue, por otro lado, un estupendo cantante y echó el resto en la primera
Tetralogía de estudio: la de Rudolf Moralt, de 1948-1949, donde se metió entre pecho y espalda, los papeles de Siegmund y Siegfried). Por último están el rocoso e imponente Frick y la magnífica Fricka de Klose y ya tenemos un reparto que, vaya, vaya... De auténticas campanillas. Eran otros tiempos, desde luego.
Las otras dos
Valquirias que grabó Furtwängler son, efectivamente, las que cita Tunner, y están incluidas en las dos sendas
Tetralogías de RAI-Roma y La Scala, que el maestro realizó con gran éxito y a modo de rodaje previo, antes de preparar la que podría haber sido su lectura definitiva de la gran partitura wagneriana, que no llegó a realizar nunca, pues murió en 1954, cuando sólo había grabado la
Die Walküre que ha dado pie a este comentario.
El
Anillo que se vende tan baratito, si no me equivoco, es el de La Scala, no el de Roma. Y si tiene la posibilidad de hacerse con él, no lo dude pues merece mucho la pena (ya que permite hacerse una idea del modo en que el gran Furtwängler concebía la que, según Ángel Mayo, era la "mayor creación artística de la Historia").
Saludetes
