Kandaules escribió:
En esto no estoy de acuerdo con Usted
Sr. Kandaules:
-No me trate con la U mayúscula que me hace mayor, como suele decirse.
-La Segunda es una obra que adoro, particularmente el segundo movimiento, particularmente el final del segundo movimiento. Como bruckneriano sostengo firmemente que si no se te ponen los pelos de punta ahí, es que tienes algún tipo de problema.

Y las otras sinfonías de "juventud" son obras que creo merecerían mayor atención, por ejemplo la Primera en la grabación de Abbado con Viena es una maravilla. O la Cero, que interpretó el año pasado Minkowski en Barcelona, estupendamente por cierto.
-Yo no tuve la inmensa fortuna de poder escuchar a Celibidache en vivo. De todas maneras creo que las interpretaciones del maestro se realizaban en función de la experiencia del concierto en directo. Ya sabemos lo que pensaba Celibidache de las grabaciones. Y también sabemos la diferencia abismal que existe las más de las veces entre lo que uno experimenta en la sala y lo que experimenta en casa al escuchar la grabación de ese mismo concierto (ojo, no siempre ni necesariamente a favor del vivo).
-Por lo que yo conozco de Celibidache, es decir las grabaciones, me suele interesar más el intérprete previo a Munich que el de estos últimos años (por ejemplo, me apetece muchísimo conocer el disco que acaba de publicar Orfeo con la Wiener Symphoniker), aunque por supuesto éste también lo considero de conocimiento obligatorio, sobre todo cuando ya conoces la obra por otras interpretaciones más ortodoxas.
-Supongo que conocerá el desencuentro que tuvo el maestro con la Mutter cuando fueron a ensayar el Concierto de Sibelius. En alguna entrevista ha dicho la alemana que aquello no tenía ningún parecido con lo escrito en la partitura. Yo a veces tengo esa misma sensación con muchas de las versiones muniquesas del maestro.
-Totalmente de acuerdo con usted en que el tema Celibidache daría para muchísimo y por eso como noto que me estoy descontrolando con el teclado voy mejor a dejarlo aquí. Esta tarde ya me he escuchado una Sexta de Bruckner espoleado por los comentarios precedentes y creo que para la noche va a caer algo de Celibidache.
-Y por supuesto, que increíble genio fue Bruckner, y cuanta falta nos hace, cada día más, su música.