
Es rara rara rara esta Tosca. La Nilsson, para mi, sobresale en dos momentos, el finísimo Vissi d'arte, llevado y legateado de lujo y la tremenda laaaaamaaaa del tercer acto, la más mejor y más fulgurante que el disco pueda conservar. En el resto, contando siempre. claro. con una voz de la calidad de Nilsson a principios de los 60, decae. Aburrida y pasota en el enfrentamiento con Scarpia y gélida (el
M'hai tutta spettinata suena tan amenazador, tan terrorífico...) hierática y frígida en los duos de amor. Franco Corelli es el Cavaradossi maschio, amplio, cálido, de voz bellísima de siempre, pero que además ¡canta! y ¡dice!. Bravo Corelli.
La crítica, tanto italiana como sajona, se ha cebado habitualmente con el Scarpia de DFD. Es muy complicado para el oyente tradicional transigir con un concepto de Scarpia, tanto en modos como en canto, como el del barítono berlinés. Que tampoco esta tan tan mal, en los momentos así de la orquesta sibilina y transparente y casi straussiana está bien, variadito y con aires de gran señor, pero uno le oye entrar diciendo eso del tal baccano in chiesa! con menos autoridad que un niño de la cantoría y se le cae todo. Mi teoria es que DFD pretende dibujar un Scarpia melifluo, enamorado hasta el tuetano de Mario Cavaradossi, que le rechaza (para irse con Birgit Nilsson! que era pa verla) y a partir de ahí maquina su venganza contra el amante felón mientras padece los cambios de humor usuales del amor. De otra manera, no lo entiendo.