Ulysses escribió:
bueno, dejando a un lado eso, que es lo que tiene de deleznable este
Eri tu?
Porque me imagino, Sid, que nunca te ha gustado Nucci.
Querido Ulysses, no me gusta dar vueltas a algo que no me gusta, así que escribo esto y ya paro (además, he disfrutado alguna vez con Nucci, me acuerdo del Ford en vídeo que tiene, muy bueno, por ejemplo; algún destello en sus Rigolettos jóvenes, no en la bravuconada que pasea hoy por los teatros). Ese
Eri tu no está mal, pero para mí tiene dos sellos de la casa que me ponen los pelos de punta. El legato hecho trizas, y sin legato en Verdi no hay poesía. Es verdad que hay pinceladas (brochazos, más bien) originales en el fraseo, pero así no se puede. Y segundo, la voz es como una caja de Plastidecor...24 colores y ninguno de ellos bonito.
Vamos, pero que no pasa nada, a muchos cantantes que me gustan se les puede dar por los cuatro costados. Pero lo que me irrita un poco de Nucci es que vaya, con bastante prepotencia si lees las entrevistas y ves sus aires en escena, de salvador de la ópera, de último reducto del canto verdiano, cuando siempre cantó a la sombra de grandes como Cappuccilli (que no me vuelve loco), Bruson o Manuguerra (que sí). Y ahora queda él solo con el estandarte de cartón, último profesor de una escuela a la que nunca perteneció. En efecto, una parábola...evangélica.
Gino, no me parece que la historia de los barítonos verdianos en el siglo XX describa un arco. De hecho después de los deprimentes 50, con Gobbi, Bastianini y la pléyade de Prottis (dejando aparte a Warren y a Taddei), aparece un renovador Fischer-Dieskau, cuya revolución tuvo que ser excitante, o la cumbre de Macneil con lo mejor de la escuela del Met y de la escuela italiana, o Lisitsian al otro lado. Y luego Bruson, que en mi opinión condensa como pocos algunos de los mejores rasgos de la edad de oro. Nunca lo situaría por debajo; distinto, pero no inferior. No hay un arco, sino la extinción de una rama (la buena).
Escribo todo esto para no pensar en El Caballo de Turín, que acabo de salir de verla y me ha dejado loco.