mitchum escribió:
Todo esto, en general, me lleva a una reflexión: lo afortunados que somos los aficionados europeos. A menos de tres horas de avión en la mayoría de los casos, tenemos una amplísima oferta de teatros por todo el continente, de una calidad media, para presenciar cualquier estilo y formato operístico. Es una posibilidad con la que no cuentan en Estados Unidos, ni en Sudamérica, ni en Asia, ni en Australia.
Mitchum, me parece que se equivoca usted con los Estados Unidos. La oferta operística es variadísima. No sólo está Nueva York, que obviamente es uno de los grandes lugares (para algunos EL LUGAR) para ver ópera, sino que se encuentra programación de muy alta calidad en San Francisco y Chicago, y cosas apreciables en Washington, Houston, Los Angeles, Dallas, Seattle, San Diego, Boston, Filadelfia, Santa Fe, Baltimore, Kansas City, Miami, entre otras ciudades. Sólo estoy mencionando algunos lugares que recuerdo, pero ábrase cualquier ejemplar de Opera News y verá que se presenta ópera en lugares que uno ni siquiera se imaginaría. No todo es del mismo nivel, pero oferta hay (y mucha). Quizás la desventaja que pueden tener los norteamericanos es que las distancias son mucho más difíciles de sortear.