Bueno, visto el Otello, opinaré un poco brevemente.
La puesta en escena, megaminimalista, podrá tener sus cosas discutibles, pero funciona perfectamente. El efecto del espejo en el dúo de Otello y Desdémona del tercer acto me encantó por ejemplo. Me sobraron los bailarines vestidos de carnaval veneciano y me faltaron los truenos y relámpagos de la tormenta. La escena tan romántica que es el Gia nella notte densa se quedó en un simple polvo de una pareja revolcándose por el suelo (no había cama), y más aún con la interpretación de un Cura que ni en ese tierno momento con Desdémona consigue salirse de su imagen de macho cabrío que da durante toda la función. En lo actoral, y empezando por Cura, no me convenció su Otello, que más que Otello parecía el Stanley de 'Un tranvía llamado deseo' pintado de moro. Siempre salvaje en exceso, insisto, ni siquiera con Desdémona (que yo creo que es lo único que consigue cambiar el rudo comportamiento del moro) se mostró cariñoso. Insisto, en lugar de hacerle el amor con cariño en el dúo parecía que se la estaba despachando sin más. Yo creo que esto no es así. Luego le encontré con unos espasmos más propios del Don Carlo que del Otello... Vamos, no convenció como personaje. Vocalmente, pues un poco mejor que el día de la radio, pero no deja de cantar con un timbre baritonal que está poco definido con respecto al de Jago, tendencia a engolar el centro y a entubar los agudos. Vamos, que un poco lo que dice Werther, es un vozarrón con una técnica francamente mejorable.
La Desdémona de la Stoyanova unió a su voz privilegiada una presencia escénica adecuadísima al personaje, redondeando una interpretación para recordar. Hace tiempo que no escuchaba una soprano tan buena!
El Jago de Atanelli pudo haber tenido más malicia, sin estar del todo mal lo cierto es que quedó un punto desdibujado. Vocalmente, no estuvo mal, sin haber sido algo para el recuerdo
De los secundarios, la Emilia, que me había gustado por la radio, ayer pasó casi inadvertida, y me siguió gustando el Cassio, a quien será interesante volver a escuchar en otros papeles.
Al coro, pese a haber cantado francamente bien, le faltó para mi gusto algo más de presencia vocal.
Lo mejor de la dirección de Ros Marbá fue, además de concertar adecuadamente, no haber tapado con la orquesta a los cantantes en ningún momento, ni haber cargado las tintas en los no pocos ff, algo que se agradece. La dirección de la filmación para tv empezó algo perdida en la tormenta, pero acabó siendo bastante buena.
Para el recuerdo la frase de Cura de que una función de ópera es como hacerle el amor al público y si el público no se entrega es como hacerlo con una muñeca hinchable... Una frase que solo podía haber salido de la boca de Cura

Me sorprendió mucho, y me lo humanizó como persona, el que se derrumbara recordando a García Navarro.