|
Señor Wotan:
1. Aquí no estamos preguntando en la Plaza Cataluña a qué soprano conocen. Esto es un foro de ópera, con bastante gente que sabe del tema. No estamos hablando de si Callas es conocida o no por el público que no tiene ni la más remota idea del arte operístico. Es sobre la contribución de Callas a dicho arte, desde la perspectiva de la afición de verdad y de muchos críticos. Lea y entérese, por favor. De verdad me da risa (y perdonen si soy fuerte al decirlo así) cuando los detractores de Callas salen con el cuento de Onassis como el puntal de su estatus de mito. Por favor, si cuando Callas se fue con Onassis ya la decadencia estaba en la puerta. Todo lo importante que hizo lo había hecho antes del paseo en el "Cristina", y después de eso, fue poco lo que quedó por hacer. ¿O me va a decir que el hecho de que entre 1951 y 1958 fue la prima donna assoluta del Teatro alla Scala, con varias producciones montadas especialmente para ella, e inaugurando casi todas las temporadas, fue por la fama adquirida de un hecho que todavía no había ocurrido?. Yo creo que en su manía con Callas se le ha olvidado estudiar los hechos. Para 1959, cuando se fuga con Onassis, Callas ya era una superestrella. Que lo de Onassis pudo hacer conocida su imagen entre los no aficionados, puede ser, pero aquí no estamos hablando de la gente que no le interesa la ópera. Así que eso no cuenta.
2. La carrera fue corta. Sí. Como ha dicho Spinoza, haciendo lo que hizo es lógico que así fuera. Es más, añado más: a veces me sorprende que durara lo que duró, porque en otra garganta la carrera habría sido todavía más corta. Ahora, si usted lo ve con objetividad, son los diez años más impresionantes del canto lírico (al menos de lo que se conserva en registros sonoros), y un período en el que empezó una senda de recuperación de un repertorio olvidado, y de una forma distinta de hacer ópera.
3. ¿Voz chillona? Puede ser. Y hay gente que no la soporta por eso, y está en su derecho. Lo que la naturaleza da, no se puede modificar. Ahora, lo que hizo con esa voz, de calidad si usted quiere inferior a la de otras, es un milagro.
4. Lo de picotear en repertorios. Le cuento: Callas arrancó como soprano dramática, y así se hizo conocer cuando llegó a Italia en 1947. La Gioconda, Isolda, Brunhilde, Kundry y Turandot eran su repertorio al principio. En 1949 viene la histórica sustitución de Margherita Carosio en unos Puritani, y empezó a abordar el belcanto. En 1950 dejó de cantar Wagner, y su última Turandot en vivo data de 1949 (lo estoy citando de memoria, así que me puedo equivocar). Hasta 1951-1952 puede que hubiera algún solapamiento curioso de repertorios. Pero a partir de entonces, ya establecida su fama, se concentró básicamente en el belcanto y Verdi, así como una que otra -para entonces- rareza de Gluck, y su famosa Medea. Sus incursiones en Puccini se limitaron entonces a una que otra Tosca. Yo creo que ella sabía bastante bien, a partir de 1952-1953, cuál era su repertorio. En todo caso, si ese es un punto a criticar, destrocemos también a Montserrat Caballé, que también bebió de todas las aguas que pudo. En algunos casos con malos resultados. En otros (creo que una buena parte) con un rendimiento excepcional.
¿Que no le gusta Callas? Perfecto. Pero no trate de tapar el sol con un dedo.
|