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Hola a todos. Acudí a la “première” del Otello, y después de saludar al “mario forístico” me he animado a enviar este pequeño comentario sobre la representación. Me imagino que el interés general radica en saber qué hizo Cura. Pues bien, parafraseando a Boito: “Creo en un Cura honesto y creo también que no lo sea...” En una crónica de aliño, podría defender con igual vehemencia que me gustó como también que me disgustó. Pero objetivamente se debe reseñar: Presencia escénica, la tuvo y relevante, pero es justo matizar que en mi opinión histrionismo y sobreactuación dejan mácula que lastra un global juicio absolutamente positivo. (La entrada que le hace a Casio una vez recibido el nombramiento dogal es tarjeta roja directa con suspensión de varios partidos... Ya se la había jugado en ese aspecto en varias acciones anteriores...). Para sus seguidore/as “fisique du rôle” perfecto. Vocalmente, si hipotizamos sobre cuál sería nuestro Otello ideal, léase referentes Tamango, Vickers, Del Mónaco, o el mismo cantante del himno del Real Madrid, no creo que se configure Cura como arquetipo del Moro actual. Pero como es inútil soñar con prestaciones ideales, considero que en escena cumple. Para los críticos: desigualdades en los registros, bien en el alto, muchas veces sordo en los restantes. Añádase cierto engolamiento en muchos pasajes, y reservas en otros. Es la receta “coctel Cura”, que yo lo sitúo en la categoría de los “sour”. Claro que falta añadirle el zumo de limón y el bourbon......
Para mí Atanelli, al que recordaba como muy buen Renato, no pasa criba como Iago de referencia. He apreciado desde su última visita, un cierto desgaste de voz. Las “flemas” en su dúo con Otello las perdono por coyunturales, pero no le ví ni la contundencia ni la intención inherentes al personaje. Obviando una mala prestación actoral, marca de la casa, any way cumplió en el dúo final del 2º acto y en el Credo.
Gran performance la de Stoyanova. Impecable cuarto acto. Optima proyección de voz, le corría perfectamente por toda la Sala, presencia escénica, integración al personaje. Muy bien. Como dice MdM, hay soprano de futuro en el campo verdiano. Quizás no sea el suyo un timbre de voz impoluto, aquél que nos acaricia dulcemente confortando nuestros sentidos, pero un posible “material del que están hechos nuestros sueños” radica en esta cantante.
Cassio, léase Vittorio Grigolo, a juzgar por dos señoritas adyacentes a mi localidad, despertó complacencia en el sector femenino. La voz se propagaba con facilidad por la Sala, cierto vibrato..... En fín óptima presencia y simpatía.... Como se dijo, físicamente causó impacto.
La producción me gustó sin notorias objeciones. Moderna, contextual, buena iluminación, vestuario “ad hoc”. Me apunto a estas producciones ajenas a aquello que en catalán nos recuerda a “els pastorets”, o sea aquellas producciones ancladas en un historicismo rancio. Y por otra parte nada que ver con algunas que aprovechando que el Pisuerga pasa por donde pasa... nos ubican la acción si hace falta en el “barco de chanquete”. Buen movimiento de masas, y claro Cura como free ryder....
La dirección del para mí entrañable Ros Marbà, no facilitó una aprehensión de todos aquellos matices que conforman una partitura extraordinaria, pero cumplió. Al igual que las masas estables de nuestro Teatro. El cariño personal que le profeso me impide extenderme críticamente.
Bueno, os dejo. Esta es una imprensión tomada a vuela pluma de lo que presencié anoche. Y sobre todo es una visión personal, que no pretende molestar a nadie ni evidentemente sustituir aquellos comentarios mucho más fundamentados en el apartado técnico que irán apareciendo sobre estas funciones.
All the best!!!! Die Graf.
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