Función del día 22.
Pues la verdad es que lo he pasado en grande, gracias a la que creo que ha sido la gran triunfadora : la música de Strauss. Nunca había visto esta ópera en vivo, y he podido apreciarla y disfrutarla a profundidad.
El gran triunfador, a nivel musical, ha sido el director . Jeffrey Tate. Él sacó de la orquesta una brillo y una potencia que no se veía desde Mahagonny o Die Tote Stadt. Si bien es cierto que empezó muy potente, pero muy basto, burro, y sobre todo excesivamente lento. La función duró 4 horas y 30 minutos.
El preludio, por la lentitud se me hizo insufrible. Pero conforme abanzaba el acto, ya volvía a ser la ejecución tan maravillosa que había sido hasta la fecha, según lo oido en la radio y según lo escrito aquí. Al fnal del acto primero volvía a ser maravillosa la orquesta, con una ejecución del violín muy deliciosa. Y así durante el segundo y el tercero : qué interpretación del preludio de ese acto!
En cuanto al equipo vocal, no me apreció que fuese para tanto :
Schwanewilms hizo una mariscala totalmente inaudible, hasta el final del acto primero y durante todo el tercero, que estuvo soberbia. la orquesta la tapaba fácilmente. En cuanto a su canto es muy bueno, pero frío y mecánico. Pero soberbia en los momentos ya señalados.
Di Donato me pareció normalita.
Sala, para mi sorpresa me gustó. Le salían agudos más o menos bonitos y cantó dignamente.
Hawlata tiene una voz fea, pero su socarronería vocal me gustó mucho en este caso, y conviene a lo grotesco del personaje, el "salido" Barón Ochs. Bordó actoralmente el final del segundo acto.
Zapata hizo un tenor italiano aceptable, con unos agudos bien hechos, pero conseguidos con muchísimo esfuerzo.
Naouri hizo un Faninal impresionante ¡TENÍA MÁS VOZ QUE TODOS SUS COMPAÑEROS JUNTOS!

Sus graves se oían y retumbaban por toda la sala. No había oido una voz tan potente desde la de Domingo en Boccanegra o Soffel en Salome. Impresionante la voz de este comrpimario
El resto de comrpimarios, entre lo aceptable de los intrigantes, o lo inaudible de la Marianne. No recuerdo ahora sus nombres, salvo del del Valzacchi, Peter Bronder, que me gustó, aunque Langridge hubiera hecho un mejor intérprete y habría subido el nivel de la función. de no haberse muerto.
En cuanto a la escena, pues la verdad es que n ome termina de conquistar. Es muy bonita de ver en vivo, pero no desde donde yo estaba sentado, en los pupitres de tribuna. Lo mejor, los espejos, que cuando se movñian reflejaban a la orquesta y a los cantantes : qué belleza el final, con Octavian y Sophie reflejados por todos los ángulos. Muy bonita la presentacion de la Rosa, y muy deliciosa la escena de Ochs y Octavian, ambientada en un ¿Hotel de Lujo?, y con el batiburrillo de gente, bien resuelto.
En fin, un pasable y disfrutable Rosenkavalier, que no ha sido para tanto. Todavía no veo un alto nivel vocal completo en las funciones del Teatro Real. A ver si Iphigenie o Werther, con mejor reparto, nos traen esperanza.
Por último quiero lanzar un saludo a elisabeth, a quien vi antes de la función.
