¡¡¡¡¡VAYAN A ESTE MAHAGONNY!!!!
Sinceramente ha sido un enorme éxito. Grande obra la de Kurt Weill y Bertolt Brecht. En su momento, vi la versión en DVD de Salzburgo, con Gwyneth Jones y Catherine Malfitano, con una puesta más convencional, y me aburría como una ostra. Aquí todo ha cambiado.
La Fura dels Baus realiza una puesta en escena muy provocadora, pero en espíritu adecuada a la obra. Se levanta el telón con un montón de basura y un horizonte oscuro del que emergen Bookeeper, Begbick y Moses como seres que van a fundar algo en medio de la nada, esa nada que es falta de civismo, leyes, moral, representado por la basura. Mientras, la pantalla de los sobretítulos te cuenta lo que sucede en escena poco a poco, haciendo la vez de narrador. Luego aparecen las prostitutas, incluida Jenny metidas en bolsas de regalo. Lo más espectacular es la escena en la que se muestran los vicios de Mahagonny : la comida, todos comiendo en máquinas que sirven la comida por un tubo enorme; el amor, en la que hombres y mujeres ponen sus colchones en medio de la basura y fornican; el juego y la violencia : representados por Moses y Bookeeper primero jugando al ajedrez y luego en el boxeo. Y el final : con la basura subida hasta arriba, con el humo inundando el teatro, y todos, coros, solistas y figurantes levantando pancartas diciendo "por el amor", "por la justicia" , "por la distribución justa de la propiedad" , "por el dinero", como una suerte de espejo moral donde te quedan pocas ganas de ser rico por toda la bronca que te están echando, sinceramente.
Una puesta en escena que confirma que respecto de esa fantasiosa Flauta de hace cinco años, la Fura se ha superado, y con buena nota.
La orquesta en mi opinión, ha estado bastante, pero que bastante bien. Pablo Heras-Casado dirigió con bastante entereza a una orquesta pequeña, pero animada, y con un sonido brillante. Parece que la orquesta ha trabajado duro, y sonaba opulenta en no pocos momentos. Hasta diría que se ha superado respecto de Boccanegra (opinión personal y con respeto al bello trabajo de López Cobos en las funciones de Julio), porque desde Die Tote no me sonaba tan bien. Heras Casado podría venir más a dirigir obras de este repertorio porque ¡cómo se le dan! Nada que ver con el burdo Bolshoi del Onegin de hace unas semanas.
El Coro Intermezzo ha cumplido la otra función brillante de la noche. Qué potencia, qué actuación y qué volumen.
En cuanto a los solistas, me he llevado un poco de decepción porque ninguno ha estado como esperaba. Si los valoramos como un conjunto han cumplido con la obra y han contribuido al éxito de la noche. Pero por sí solo no brilló ninguno, a mi ver.
Measha Brueggergosman cantó con escasa potencia al principio, pero parecía ir a más. Muy sensual en su escena de seducción con Jimmy y al final estuvo muy acertada, pero su voz, aun pareciendome algo pastosilla y adecuada a este repertorio no me ha dicho lo que yo esperaba. Pero como actriz tenía temperamento adecuado al personaje eso sí.
Michael König hizo un aceptable Jimmy, pero para mi gusto fue el punto flaco del reparto. Tiene una voz de Tenor de carácter que no molesta aquí, pero como sea verdad que Mortier lo quiere de Lohengrin nos puede dar un síncope a todos, viendo una actuación que a su lado Andrew Goodwin y ya no digo Kaufman serían los mismísimos Melchior y Windgassen.
Willard White a sus 64 años presentaba una voz a ratos poco audible, y otras muy potente. Y esa potencia era la que yo recordaba en este gran artista, un Porgy de referencia. A ratos muy buena prestación, propia de este cantante de la gloriosa vieja escuela.
Jane Henschel tampoco es que se proyectara muy alto. Cantó y actuó como una madame pordiosera (es decir, como le pedía el papel), aunque he oido a gente que ha llegado a la conclusión de que en esta obra no es muy difícil hacerlo. Pero la verdad es que actuó y cantó bien. Me hubiera gustado verla de Herodias en el Liceu. Pero a esta Doris Soffel se la merendaba sin esfuerzo, recordando las comparaciones entre ambas y que salían a favor de la primera, en el hilo de este foro de la Salome de Abril. Pese a esto fue un placer oir su aún bella pero un poco pequeña voz.
Donald Kaasch hizo un gran Fatty Bookkeeper, especialmente en la segunda escena con Trinity Moses y el coro, pero también adolecía del poco volumen de sus dos ilustres colegas anteriormente citados.
Bien el resto de comprimarios.
Para la frialdad propia de las noches de estreno, tuvo un éxito que no me esperaba. Porque al acabar la obra todo fueron ovaciones. Todos los miembros del equipo fueron ovacionados, siendo los que más Willard White, Michael König, Measha Brueggergosman (la cantante que más, fue tan atronadora que creí acordarme la que le tiraron a Nina Stemme con su Salome o a Jaroussky con la de Poppea),el Director y la Fura.
Al salir la Fura se decía que se oyeron abucheos. Yo desde la 4º planta no los oí, sino que no dejaba de oir bravos, por gente joven , y hasta por un señor ya entrado en edad que no dejaba de bravear. Realmente se sintió un ambiente de triunfo y al público le ha quedado un gran sabor de boca.
¡Por un momento creí que el nivel artístico de la temporada 2009-2010 no se ha perdido sino que se mantiene! ¡ Y que me gustaría que siguiera así, sobretodo la orquesta!
He tenido la senación no sólo de pasar un buen rato, sino de estar en un estreno histórico, del que espero mantenga el éxito y se siga hablando mucho tiempo y para bien. BRAVO.
