Rinaldo escribió:
mitchum escribió:
Domingo ha cantado SU Simón, que no el de Verdi. y el resultado, mejor o peor, convence y es altamente disfrutable. no vayamos más allá.
O sea Domingo sin sorpresas, a veces pienso si ese no es el secreto de su enorme repertorio, de su famosa y hasta elogiada versatilidad (cuyo único fin es eternizarse a toda costa y estar siempre en primera fila, en la boca de todos), aclamada por sus fans, porque desde que yo conozco y tengo un poco de criterio, aunque sea poco, Don Plácido todo lo que canta, que es todo, lo hace igualito, que si Verdi, si Chaikovski, si Wagner, si... todo igual. De todas formas me hubiera gustado asistir.
angelparsifal escribió:
Domingo ha estado increíble, para no ser barítono.
¿Domingo qué es, actualmente? Todos sabemos que siempre ha carecido de zona aguda y parece ser, por lo leído, al menos que se me haya ido algo, que no tiene graves sólidos para barítono, entonces, ¿cómo por debajo hay poco y por arriba nada, Domingo sólo es un centro bonito, conservado por alguna razón, con una gran entrega y pasión?
No estoy de acuerdo, no todo lo canta igual.
Pero bueno, es interesante, Rinaldo. O sea, con 50 años en escenarios, 40 de ellos como estrella, luego de 40 años, usted que le critica mucho, igual le habría gustado asistir. Y me parece bien.
Pero no cree que eso es porque es un artista fenomenal?... Habrá más gente como usted, o como mitchum, crítico también, pero que encuentran lógica las impresiones de otros (inclusive de fans) que aún disfrutan. Lo que creo que está mal es la lógica cerrada, encrispada. No hay por qué. Creo, sin ser el Boccanegra que quedará como referente, por voz, que incluso así, hace una creación importante. Eso se aprecia, y se aplaude, en Berlín, Londres, MET, La Scala, Madrid...
Sobre qué es Domingo?... Un tenor, sin duda, de edad mayor, sin duda, corto arriba, sin duda, pero que canta - aún con entrega y pasión, como dice, con aún buena parte de la voz (la central) casi intacta y que, incluso ahora, domina, absolutamente, el panorama operístico mundial con muy pocos roles de tenor - y bajados de tono si se quiere - pero con el respeto de la grandísima mayoría.