Carl Tunner escribió:
Creo que es obvio que, además de la valoración específica de la inerpretación de Plácido Domingo como Simon Boccanegra, estos días está concurriendo un doble reconocimiento del público de Madrid:
-Por un lado su reconocimiento más efusivo, contundente e indiscutible a Plácido Domingo como artista nacido en esta capital y su trayectoria de actuaciones en Madrid, donde ha cantado con bastante asiduidad, aún en los momentos en que era divo absoluto internacional. Es verdad que muchas veces se presentaba fatigado, nos colaba el bolo, (como era tan habitual en un hombre que pretendía estar en todos sitios al mismo tiempo y con unvolumen tan mastodóntico de actuaciones), pero que venía más o menos regularmente y aportaba su entusiasmo a los nuevos proyectos (apertura del Real) y en la defensa de la música española (siempre ha sido un buque insignia de la zarzuela; se aprendió obras como "Margarita La Tornera" o "Divinas palabras", a pesar de ser consciente que nunca más las cantaría...)
A pesar de todo ello, y de sus éxitos incontestables, Madrid nunca fué plaza fácil para Domingo. Una afición esencialmente Krausista (yo el primero-como anécdota diré que mis amigos y yo en las épocas de mayor fragor Krausismo-Dominguismo, a éste le llamábamos "el perro") siempre le trató con exigencia y no era nada indulgente las veces que llegaba desprisa y corriendo y sin el debido descanso. Kraus era el purismo, la seriedad y profesionalidad inatacables, la proverbial elegancia y porte arostocrático, el canto con mayúsculas, el arte del fraseo, frente al impacto inmediato, puramente sensorial de la voz bella, sensual, envolvente y el carisma-comunicatividad arrolladoras de Domingo que, además, lo comercializaba todo.
-Por otro lado, un reconocimiento a uno de los últimos representantes (junto con tres o cuatro nombres que todos tenemos inmente) de la ópera "de antes". De un tipo de ópera y de divos, de personalidades que todos somos conscientes que se acaba. ALgunos pensamos que esa es la OPERA con mayúsculas y que vienen tiempos (ya etsamos en ellos) penosos. Otros, como podemos comprobar, por ejemplo, en este foro, no piensan así y creen que esos tiempos (que nadie duda serán- ya lo son- distintos) serán mejores.
Añado que, personalmente, he disfrutado en un gran porcentaje de las veces que he visto envivo a Plácido Domingo y me rindo a su "fenómeno", a la fuerza dela naturaleza que es, a la increíble longevidad vocal de alguién que ha hecho lo que a nadie se recomendaría en una carrera artística, a la vitalidad y entusiasmo que sigue manteniendo. Por tanto, yo comparto ambos reconocimientos y contribuí a ellos con mis aplausos y braveos.
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Muy buen comentario, Carl!
De todos modos yo que soy un reconocido "domingista", también lo fui "krausista" en su tiempo aunque con algo menos de pasión y lo que nunca he comprendido debidamente porqué en determinados sectores, debía existir cierto enfrentamiento o rivalidad antagónica Kraus/Domingo, cuando además sus repertorios nada tenían que ver.
Se puede ser dominguista y ser krausista , a la vez, como pro Callas y pro Tebaldi, por ej.