Ya no me acordaba ni a cuento de qué vino eso...
A todo esto: anteayer fui a ver Avatar, acompañado por tres individuos socialmente disfuncionales.
Muy recomendable para los amantes del
furry, pero dudo que un colectivo freak tan minoritario sea capaz de elevar esta película a los altares a los que fue destinada.
El guión es de coña. Si uno se para a analizarlo, resulta increíble que su autor, James Cameron, haya sido capaz de escribir cosas tan decentes como
Aliens o
Strange Days. Hay un montón de detalles inverosímiles, y tres de los personajes secundarios son enteramente absurdos (entre ellos se cuenta, por desgracia, el interpretado por Sigourney Weaver, a la que debieron decir algo así como: "dado que eres una actriz con tanta experiencia y tan apreciada por los nerds, no te hemos escrito un guión: actúa como te dé la gana"). Además, la pseudociencia de la historia es una chapuza, o bien no existe el más mínimo cuidado a la hora de exponerla ante el espectador (aquello parece un mix entre
A song for Lya y
Evangelion: cosa chunga).
No obstante, hay cosas que merecen la pena, como la imponente batalla aérea del final. El diseño del mundo de Pandora es excesivamente llamativo y CG-like (el tema del campo gravitatorio débil les viene que ni pintado), apreciándose cierta falta de unidad, de idea general; pero el trabajazo que hay detrás sigue siendo aco*onante. Se llega a disfrutar de la película, en serio.