Mister Scorpio escribió:
Yo voté "no". ¿Por qué? En pocas palabras: porque es un exagerado, un tremendista, lo canta todo igual (ahí está el secreto de su "versatilidad"), a lo burro, le da igual que sea Verdi, Tchaikovski, Rossini, Wagner, Händel, tangos, rancheras, etc. Voté "no" porque es un intérprete epidérmico, superficial, aunque tiene asumido que es muy profundo y sutil a base de gritar "il fazzoletto!!!" en Otello o de pasearse por los escenarios como mancebo de botica. Voté "no" por sus trucos, por ser un mercader y no un servidor de la música; por su obsesión a eternizarse, a estar siempre en primera fila, ya sea haciendo anuncios o cantando en la ceremonia de lo del muro de Berlín (no hablemos ya de su frustrada carrera por la alcaldía de Madrid en los 90, que aquí no es oportuno comentar), o haciendo el ridículo cambiándose a la cuerda de barítono (me da igual lo de las aclamaciones berlinesas: todavía tengo criterio propio). Voté "no" por su insoportable divismo, que le lleva a hablar imitando el acento chileno cuando está en Chile, por ejemplo, o el mexicano cuando está en México, o ¿el español cuando está en España?
Y ahora, como dijo Rinaldo, correrá la sangre.
No olvido sus rasgos positivos, que hacen que tenga miles de seguidores en todo el mundo: su innegable entrega y pasión en cada nota que canta (muchas veces demasiada); su indudable simpatía; su voz, ya lógicamente deteriorada por la edad pero de gran calidad (aunque con limitaciones) en sus primeros años; su electizante presencia en vivo; su idoniedad en algunos papeles; y me paro, porque voy a acabar cambiando mi voto...
Perfecta exposición sobre los muchos "contras" y escasos "pros" de Don Plácido, de quien habría que decir también que ha sabido/podido contar durante su larguísima trayectoria vocal y, afortunadamente, escasa trayectoria como director de orquesta, con un aparato medíático (puesto en marcha desde/ a través de EEUU, fundamentalmente) que habría podido llegar a convertir a los encantadores "Pepe Gotera y Otilio" en los "reyes del mambo".
En cuanto a sus problemas/"vicios" de técnica vocal, me referiré al más relavante, a mi juicio, que es su omnipresente "meter garganta" en la zona de paso, a resultas de lo cual suele restarle limpieza y brillo a los agudos. Nada del otro mundo, por supuesto. Muchos cantantes de prestigio han tenido/tienen el mismo problema o "vicio", pero, claro, en el "rey del mambo" no debería ser tan manifiesto...
¿En escena? En algunos papeles sí y en otros no...
¿Compositores? Bien, en los españoles (zarzuela, sobre todo "zarzuela grande"); Bien, en algunos "verdis" (poco riguroso y creíble su "Otello", desde el punto de vista interpretativo. Sobre el vocal ya hemos hablado.) Sobre su "Boccanegra" aún no puedo pronunciarme (ni lo he visto ni lo he escuchado) pero, de momento, sí puedo decir que me parece una osadía desmesurada para un
tenor (antes lírico spinto, después, por lo visto, dramático)
que roza casi los 70 años.
Por otra parte, sencillamente malas y dolorosas para el oído y la vista... sus incursiones wagnerianas.
Pero, claro, como resulta políticamente incorrecto, así como de "marcianos", estar en descuerdo con cómo canta y cómo interpreta "el rey del mambo", todo el mundo tan contento... Salvo a unos pocos, a quienes nos da lo mismo ser tachados de "marcianos" o de "neptunianos". Lo único que no pasamos es por el "aro" instituído desde instancias que no son meramente musicales.