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(como he estado fuera unos dias, me voy a desquitar, je, je)
Macarras los ha habido, por centenares, en las colas de La Zarzuela. Alli, hace 17-19 años, un tal Kamerton pagaba a medio San Blas y todo el Pozo del tio Raimundo para que pasasen la noche en las puertas de la taquilla. Macarras y mendigos. Y, algunos pasabamos la noche entre ellos, con la cerveza, broncas, alivios fisiologicos y demas. Luego esas eran las entradas que compraban todos los que pisaban patio, porque cuando uno llegaba no quedaba ni una mas abajo del segundo piso. Y primero eran 100, pero con la noche llegaban a los 300 o 400. A ver quien les decia que se habian colado!!!!
Los macarras a los que se refieren los mensajes son de otro pelo. Antes, como ya habia contado en otros mensajes, estaban por motivos religiosos, para venerar a San Alfredo y no respetar a Domingo ni en su dia. Alguno de ellos era muy peculiar, como el que trabajaba en una fundacion musical y, habiendo comenzado a estudiar canto, tenia impulsos irrefrenables caminando por la calle y tenia que entrar en los portales a dar un Si Bemol. Un Si bemol segun el, y un Sol seguramente diapason en mano. O sea, en lenguaje de la calle, como una puta cabra. Los demas no padecian estos signos pero juntos, entraban en extasis ante la vision del supremo (que, en el fondo, debia divertirse mucho con ellos, como crei advertir un par de veces de forma sutil) y en colera ante cualquier otro español que fuese .
Pero creo que muchos de estos se han calmado e incluso desaparecido del teatro, aunque los pensamientos permanezcan en el inconsciente colectivo.
En España, por multiples razones, hay una envidia, mala uva y mala baba perennes. En otros paises tambien la hay, pero alli se manifiesta mas sutilmente y aqui tiende a mostrarse mas con los de casa. Y cuanto mas cercano, mejor. Y hay tambien en el ambiente un miedo a no ser reconocido, a no ser valorado, que tambien se manifiesta en personas muy validas en su trabajo. Creo que ya conte como un catedratico de filosofia de Oviedo, sentado a mi lado con partitura y linterna, me daba la lata fustigando a Carreras por supuestas frases imperfectas. Y dedicandole algunos sonoros insultos al mas minimo (segun el) fallo.
En el ultimo piso de los teatros de opera del mundo es habitual que los estudiosos vayan a eso, a estudiar, partitura en mano y seguir la representacion para analizarla. Aqui la mayoria de los que la llevaban (antes, no se ahora) lo hacian para que le viesen y como pretexto para atizar con ella al sufridor del escenario. El que se la sabe bien la lleva en la cabeza, no necesita verla. Es como el que copia en un examen. Saca el libro a escondidas porque no sabe, si supiese no le haria falta. EL de aqui lo hace con aspavientos, para que le vean hasta los del coro, pero es parecido.
En algunos "entendidos" del Real y de otros sitios se mezcla el saber superficial con la "masa". Grita uno y gritan todos. Y, como los filosofos, alguno ha analizado por introspeccion lo que sera la funcion de la noche y ha decidido, a priori, que sera una mierda y se la tiene que cargar como sea. Uniendo eso al sentido patriotico de fusilar lo que no lleve apellidos raros, ya esta hecho. Eso no quita para que, mas de una vez, los que pueblan los escenarios se merezcan un escarmiento. Como no es posible castigarlos sin contratos, como debe ser, porque no el mejor los conseguira, sino el que mejores contactos y manager tenga, el populacho se desahoga como puede.
En resumen, unos y otros tienen, muchas veces, razones poderosas para quejarse. Como esto es España, la gente no se entiende hablando. Carlos Alvarez no se podra quejar, de todas formas, porque al menos no le tiran ladrillos...
Saludos,
VM
PD. Menudo rollo que me ha salido!
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