Andrea escribió:
Caramba, Sr. Tunner, me sorprende tanto catastrofismo en ud. cuando luego no hace más que reñir al bueno de Rinaldo porque va poco al teatro y/o escucha desde su salón a los grandes del pasado
A un oído desprejuiciado (casi) siempre le merecerá la pena coger el metro para ir a una ópera. A los demás, que seguramente seamos una minoría, sólo nos quedan dos opciones: intentar disfrutar de lo que tenemos o llorar por los recuerdos de un pasado sólo (para nosotros) imaginario
Dos cosas.
Para certificar esa lamentable situación vocal, hay que ir al teatro. A todos hay que escucharlos por lo menos una vez en vivo. Es una regla esencial y ver las obras de repertorio por los cantantes que haya en cada momento.
Por otro lado, efectivamente tengo un pasado imaginario, pero también real. Pude ver a Kraus cantar Favorita, Rigoletto, Traviata y Marina. A Domingo, muchos papeles, A Bruson, Gruberova y Devia, también y lo sigo haciendo. He podido ver a Freni,a Kabaivanska, Varady, Rysanek, Marton, Berganza, Tomowa-sintow, Ramey, Horne, Nucci, Serra, Blake,. A Caballé en decadencia, pero era Caballé. Y hasta a pavarotti las dos últimas funciones que cantó en su vida
Sigo yendo al teatro y viajando a diferencia de muchos amigos de la ópera de toda la vida que ya van cada vez menos, y disfrutar con lo poco bueno que hay, sobretodo cantantes femeninas, pero no se puede negar la evidencia. Ahora uno se desplaza a ver una ópera porque interesa uno del reparto, antes interesaban tres o cuatro