Yo claro que asistí, querido (ni que lo dudaras...), junto a los buenos de Sidd y Sutherliano.
La obra es una delicia (además de atesorar verdaderas joyas, como son las arias de Clementina y Urbano, por hermosa la primera y virtuosa la segunda), y muy divertida (a pesar del final agridulce...).
La dirección, bastante clásica, estuvo muy cuidada. Tenía momentos algo casposillos pero luego te reías de lo lindo con una Rey-Joly que recrea su papel con una comicidad increible (yo me desternillaba con ella y sinceramente casi me alegré de la caida de Beaumont, que no creo que pudiera hacerlo así...). Además está vocalmente muy sanota. A su lado Chierichetti cantó mejor pero adoleció de más sentido teatral (además su aria, a pesar de ser bellísima, pasó sin pena ni gloria... una lástima, ya que me encanta esa página

). Juan Sancho hizo un Urbino estupendo. Con su técnica decimonónica cantó con muchísimo gusto su pirotécnica aria del segundo acto (que si fuera en italiano tendrían grabada todos los lírico ligeros, de Kraus a Flórez...), atacando los agudos en falsetone. Estuvo muy muy bien. El resto cumplió con creces.
Como nota diré que justo antes de la función falleció el maestro Manuel Gas (hermano que fuera del director de la obra y del Teatro Español, Mario Gas, y director musical de obras como
Sweeny Todd o
Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny) y todos los trabajadores del teatro así como los intérpretes de la obra quisieron rendirle un sentido homenaje. Descanse en paz.