Pues sí, preciosa Theodora, como dice Sid (por cierto, te vi en tu ubicación de la segunda parte, estábamos casi enfrente). Aunque yo encontré a
McCreesh (y no son prejuicios, en "Il trionfo" pienso que fue el único que se salvó de la noche) bastante más plano y rutinario que "mi" versión de comparación, que es la de Christie y les Arts Florissants. Ya sé que hay que olvidar las referencias en la puerta giratoria, pero, por ponerlo en tus términos, yo también prefiero las versiones más Minko.
Los chicos estos del
Gabrielli Consort (y el coro) me parecieron maravillosos de elegancia y de un sonido bellísimo. Los cantantes (la Pokupic, y unos desconocidos para mí
Anna Stephany, mezzo, y
John Mark Ainsley, tenor, excelentes: de esos ingleses tan sólidos y preparados como ignorados en el resto del mundo (salvo que ahora alguien me diga "hombre, Wam, si Ainsley es el que lleva nosecuantos años haciendo...!). Junto a ellos, el bajo (teórico) Simon Kirkbride no me llenó de entusiasmo, pero tampoco desentonó.
Y sí, el metrosexual
Davies boy, del que más vale recordar el apellido porque a ver quién se acuerda de que se llama Iestyn (¿como lo llamaría su mamá de niño, Iestynín?), me lo dejo apuntado para ver qué más le oigo. Gracias, Sharpless por la pista de L'incoronazione y me alegro de lo que dices, Sid, de su participación en la próxima Agrippina. La impresión de anoche, desde luego, excelente.
Y sobre todo, como ya se ha dicho, Haendel. En una de sus obras que a mí me parece de las más hermosas. Si, es verdad, precioso concierto.
Pero una cosa más: si la gente abandona la Lulú es porque la música de Berg es dificil. Bueno, vale. ¿Y cuando abandonan también de modo bastante masivo un maravilloso oratorio de Haendel?. Si, de acuerdo, yo también mejoré considerablemente mi ubicación en la segunda parte, pero la gente ¿qué necesita para quedarse hasta el final? ¿La Traviata? ¿o que empiecen los conciertos a las 7 para poder salir a las 10:30 y llegar a tiempo a la cenita con los amiguetes que es lo importante?.
Por cierto, me alegra comprobar que todos sobrevivisteis al diluvio universal que caía cuando llegamos a la calle...

¿Eras tú, Suther, el que decía en otro hilo que en Madrid no llueve?.