Oh, oh sublime sin duda y además metafísico. Casi una experiencia religiosa que diría aquél. De hecho en la gran película "Ludwig" de Visconti, hay un momento en que el personaje de Luis II de Baviera (interpretado por Helmut Berger) dice "Si Wagner no fuera un artista, sería un Santo"
Pero como las cosas tan sublimes a veces cansan a uno le dan ganas de escuchar cosas más espontáneas, desenfadadas y chispeantes:
"La Antonelli:
Yo soy la tiple, yo soy Lucía...
Coro:
Tú eres la misma del otro día.
La Antonelli:
Yo hago de Safo, de Margarita...
Coro:
Y es del tenore la favorita.
La Antonelli:
Soy una tiple; pero ligera.
Coro:
¡Ay! Eso pronto lo ve cualquiera.
La Antonelli:
Mas también canto Norma y Otello.
Coro:
Es porque quiere lucir el pelo.
Giussepini:
Soy el tenore; canto italiano.
Coro:
Y si es preciso, canta en la mano.
Giussepini:
Soy el Otelo, soy un celoso.
Coro:
Tú eres un pillo muy peligroso.
Giussepini:
Me gusta Marta, me gusta Norma...,
Coro:
Siendo mujeres, él se conforma.
Giussepini:
Pero me gusta más La Traviata,
Coro:
Eso se llama meter la pata.
La Antonelli:
Pero aunque canta Fausto y Gioconda...
Giussepini:
Aunque el bel canto
fue mí pasión...
La Antonelli:
Soy anduluza,
soy sevillana.
Giussepini:
Yo soy baturro,
soy de Aragón.
Coro
Ella andaluza,
él de Aragón."
EL Dúo de la Africana (Manuel Fernández Caballero-libreto Miguel de Echegaray)
Y sin ánimo de ofender a nadie que aquí están de un suceptible que ya ya
