Yago escribió:
Interesante hilo.
Solo comentar que el oido, o se tiene o no se tiene, es una cualidad innata en el ser humano, y aunque se intente educar o adiestrar pocos avances puedes conseguir.
En relación a la mala técnica que comenta Musetta, todos aquellos que hemos cantado en coros, y sobre todo los que aprendimos desde muy niños a ello, con malos profesores de canto que no obligan a adecuadas técnicas de respiración y no comienzan por algo tan básico como el apoyo, las consecuencias son un canto de garganta, apretado, con agudos emitidos desde el chillido, sin capacidad para apianar y un fiato pobrisimo.
Totalmente de acuerdo, Musetta, Yago:
yo tuve varios profesores que me decían no se que del apoyo, gaitas, empujes y tal y tal y tal de ni pajolera idea de saber explicarlo... y como eso no se aprende por ciencia infusa, hala a sustituir el apoyo con filigranas, colocaciones, recolocaciones y más colocaciones impostadas... mucho ruido mal llamadamente "técnica vocal" que si es usada para eso, para tapar el "fistro" apoyo diudenal sólo sirve para eso... pa' tapá carencias.
Es fundamental que te enseñen bien (cierto, Musetta:¡qué difícil es dar con alguien letrado y, a la vez, ilustrado pedagogo!; y, en cuanto lo encuentras: in paradisum), de manera que primero comprendas y luego aprendas a aplicar y "engranar" perfectamente todo el mecanismo muscular respiratorio, y que luego te guíen en ese "entrenamiento" diaro para agrandaaaar el fiato y poder hacer funcionar bien el apoyo, empujando con constancia y sin perder nunca la tensión muscular que lo empuja, al "émbolo", a la vez que equilibras prácticamente todo el resto del cuerpo: tensión (empuje) + equilibrio= correcta colocacióny facilidad de proyección. Y lo demás (incluso parte de esa parafernalia de la técnica vocal, que a veces es tan "visual", de cara al público), os lo aseguro, con constancia, voluntad, esfuerzo y "sacrificio", llega.
Yo también fuí de los damnificados corales que mencionas, Yago, hasta que ví la luz. Y mira que fué casi de casualidad frustrante.