Vaya, veo con alivio y cierta tristeza también, que mis apreciaciones de la función no fueron tan radicales… que no fue un mal día mío en la percepción, ya que coincido en vuestros comentarios Medea y WAM.
Y es que no me gusta ser muy crítica cuando voy a una función, porque valoro muchísimo el esfuerzo de toda la gente que pone en escena una función (desde el director hasta los carpinteros), pero me pasa un poco como a WAM que Mozart es mi favorito, que las Bodas son de mis 10 óperas preferidas y cuando veo alguna representación de ella espero algo más: más sutileza, más elegancia, más alegría, más pasión… en fin…
WAM escribió:
la verdad es que Susana no puede pegarle golletazos a una botella en medio del duetto “che soave”, ni la Condesa puede tirarse en la cama con las patas por alto gesticulando su sofoco, ni Cherubino, por mucho que las ame a todas, y por muy cachondo que sea (en sentido literal: mirad el diccionario) puede pasarse cuatro horas levantando faldas.
Cierto, cierto… un poco exagerado el tratamiento de los personajes, no lo comenté en su momento, pero es verdad que lo de los lingotazos al botellín a mi también me chocó, con lo delicada que es la “Canzonetta sull' aria…”
WAM escribió:
Tezier es un conde vocalmente muy creíble y hasta matizado y toda su escena del acto III (Che imbarazzo e mai questo… Hai già vinta la causa y Vedrò mentre io sospiro ) me tuvo todo el rato pensando en lo que me había gustado escucharle ya en el “Ballo”. O sea que cantó una preciosa escena verdiana.
Misma impresión que me dio a mí. Estupendo cantante pero no para Mozart (al menos de momento).