Pa-pa-ge-na escribió:
gonzaloreategui escribió:
Bueno, ahora, el tema del duque, lo que no se quiere, y creo que queda claro no sólo de esta entrevista sino de anteriores declaraciones es que la òpera, por su orquestación, hace que al volver a su repertorio habitual le cueste. O sea, el diferente tipo de orquestación hace que tenga que forzar un poco en la emisión y aquí lo mismo de siempre, digamos, haciendo un paralelo, se ensancha (aunque no se puede hablar de un ensanchamiento real en este caso) el centro la voz se vuelve menos ágil, algo que no se puede permitir Florez cuando es una maravilla en Rossini.
Es verdad! Yo no entiendo nada de estas cosas pero tanto al leérselo a él como ahora a tí es exactamente lo que noté cuando oí su Duca y no podía explicar. Se le oía una voz preciosa pero como más grande, más densa, y no sé si porque estoy acostumbrada a escucharle en Rossini -porque no sonaba mal, al revés- pero me parecía que la tenía que estar forzando. El caso es que debe de ser (a otra escala) como cuando Placi decía que en su juventud le ofrecieron Wagner y no quiso porque tendría que haber dejado de cantar papeles líricos que entonces eran los que hacía sobre todo. O sea, que una vez la voz da un paso hacia un registro más pesado no hay vuelta atrás porque se "amolda" a las nuevas circunstancias. Plácido esperó lo que necesitó para abordar Wagner, y supongo que ese oscurecimiento natural de la voz del que habla Flórez lo llevó naturalmente hacia otro repertorio.
Es apasionante este tema!!
P.S. Que conste que no he puesto el ejemplo de Plácido para barrer para casa sino porque es el que mejor conozco eh?
Efectivamente, estimadísima Papagena, forzaba un poco, y eso es peligroso. Como dices, la voz "no sonaba mal, sino al revés"; yo tambièn lo creo. Lo mismo me pasó cuando cantò Puritanos, la voz me gusta mucho más, pero se puede decir que ahí sin forzar igual. Rossini es su naturaleza, pero què bien queda esa voz en belleza cuando crece un poco. Ese es el futuro de su voz, creo, lo cual me alegra muchísimo.
Creo tambièn que lo peligroso es que, en general, toda vez que se crece el centro, se tiende a intentar crecer en y hacia el agudo, y eso es tanto más peligroso o, mejor dicho, eso es lo que hace daño, pues finalmente adelgaza la voz. Alguna vez se me ha dicho que el agudo si està bien puesto no se puede crecer porque los resonadores de cabeza no admiten presiòn física, sin embargo, yo creo que si hay una mayor presiòn en las cuerdas, o en la emisiòn en general que pone al límite el sistema. Si en el agudo ya se està al límite, tanto más si le aumentas peso.