mitchum escribió:
Los directores de escena! Son capaces de deslucir una producción por pura ineptitud. Además, es una profesión en la que, si se me permite, no se necesita ningún don que sí podría ser exigible a los cantantes: montar unos decorados y un vestuario no exige un esfuerzo sobrehumano si se mantiene uno dentro de lo costumbrista. Así dejamos al público pensar sólo en los cantantes y no marearlo con loces y sombras y escenarios en movimiento y tal.
Y luego lo del público... Me parece injusto. Es como decir que para ir a la ópera se exigen ciertos conocimientos.
no hacen falta conocimientos para asistir...... para opinar, son siempre deseables.
(aunque para descalificar una profesión, tampoco alcanzan todos los conocimientos del mundo, eh?)
Lo que dices sobre la dirección escénica, no bordea la ignorancia: la abraza. Con todo respeto, dices "si se me permite", pues......... no deberías permitirte decir barrabasadas semejantes.
En todo caso, si lo que querés es sólo escuchar lindas voces en lindas melodías, te equivocaste de afición. Lo que te gustan son los oratorios, no la ópera.
En cuanto al público, hay los dos extremos. Viendo Tosca en la Staatsoper de Viena me tocaron al lado dos señoras que evidentemente era si no la primera, la segunda vez que iban a ver una ópera.......... empezó una de las señoras pidiéndome si podía ir a buscar un programa de mano...... mientras el director estaba entrando. Le expliqué rápidamente que ya empezaba, que en el intermedio con mucho gusto.... Me preguntó si cantaban en inglés o en alemán.... le expliqué que en italiano, y debo reconocer que sentí una cierta ternura paternalista..... que duró lo que la señora en sacar caramelos (tres veces en el transcurso de la ópera), comentar cada dos por tres y tener un acceso de tos, que después de 10 minutos la forzó a levantarse y salir de la sala. Para el momento de empezar el tercer acto, yo le comentaba a mi acompañante: lo que me sorprende es que no haya sonado ni un teléfono en toda la función...... Por supuesto, dicho y hecho, para la introducción de "e lucevan le stelle" l estaba sonando el celular a la señora...
No le faltó NADA a la buena cristiana....
Y uno creerá que eso podría ser lo peor. Pues no. Del otro lado, sentado al lado de mi acompañante, estaba una parejita... la muchacha evidentemente creería o que estaba escuchando la ópera en su casa, o sentía que tenía que demostrar y educar a cuanto había a su alrededor. Se pasó la función entera callando a todo el mundo (entiendo si alguien está hablando, pero si alguien se acomodó y la butaca hace ruido, no es culpa de la persona.... si se repite 10 veces, entiendo.... pero a la primera......). A mi me divirtió, porque estaba absolutamente convencido que la señora a mi izquierda iba a hacer explotar la cabeza de la chica a la derecha........ pero si tengo que decir, me quedo con la candidez de la señora que no tenía idea de dónde estaba, y que por momentos las cosas que le pasaban la avergonzaron tanto que se fue de la sala por respeto, que la pedante e insoportable chica chistando, girando, moviéndose, protestando y refunfuñando para que la gente """se diera cuenta""" de cómo comportarse en un teatro. El pobre chico empezó tratando de calmar la indignación de su chica, y la sensación fue que terminó la noche sintiendo verguenza ajena.
Estoy de acuerdo en líneas generales con le gouver... no sé si hay más voces que antes o menos, o si la media es mejor o peor que antes, habría que hacer un relevamiento serio. Lo concreto es que indudablemente la cantidad de cantantes de nivel A no alcanzan para cubrir la demanda de funciones de nivel A.
Claro que en eso (que estoy de acuerdo poco tiene que ver la naturaleza, salvo quizás con la falta de voces dramáticas), no sólo tienen que ver los maestros de canto..... más de cuatro veces escuchamos magníficos cantantes a los 20 años, que no pueden con su alma a los 24. Y en eso, la industria tiene mucho que ver, la publicidad, el marketing, la cantidad de trabajo (un círculo vicioso, menos cantantes buenos hay, más trabajo tienen los buenos, más facil se hacen percha), los programadores (si no hay voces para don carlo, no programamos don carlo por unos años, programaremos elixir), el público (que si no le programan don carlo, otello, forza, turandot, ballo in maschera, etc. rompe la boletería, presionando a los programadores), la baja media de los directores musicales y la falta de tiempo, conocimiento y disposición para trabajar con los cantantes (no son pocos los cantantes de otras épocas que cuentan como fulanito o menganito se sentaban con ellos a enseñarles los roles, y a demostrarles cómo podían con sus recursos cantar determinados roles.....), las puestas en escena (hoy exigimos que canten como tucker, actúen como brando y se vean como brad pitt)... en fin, un poco todos.
CON TODO, no estoy tan seguro de que el nivel del espectáculo, como un todo, sea tanto menor.... Habría que sentarse seriamente y hacer un promedio, de cómo eran los espectáculos hace 80 años, hace 40, hace 20 y ahora respecto a
todos los elementos que envuelven el mundo operístico (que la vida no empieza y termina en los cantantes)... y tendríamos que puntuar cómo era y son los cantantes, teatros, orquestas, puestas, adecuación estilística, accesibilidad, público, etc. ..... Y ahí quizás podríamos darnos una idea (que tampoco sería la verdad, que mal que le pese a muchos, nadie la tiene absoluta).
