El sábado fui a ver la fanciulla, opera que me apasiona como todo Puccini, con la ilusión de volver a verla despues de 20 años de aquellas memorables funciones que protagonizaron en barcelona, domingo, neblett y carrolli.Digo ilusión, porque sinceramente, es de esas óperas que son muy complejas de montar. De entrada se necesita una producción como la del covent garden, la del met, o la que vimos en sevilla. Aquí si que unas telas negras con una soga colgando del techo y una gran placa de sherif proyectada sobre el fondo no cuelan de ninguna manera, aunque lanzo la idea...

. Después se necesita una gran pareja protagonista con unos medios vocales muy dificiles de encontrar, y un buen barítono. El siguiente paso sería encontrar un elenco de comprimarios que no desentone. ( en londres, creo recordar que Ashby es robert lloyd), y una vez tenemos todo eso, ya podemos ponerla.
Tengo mis dudas sobre el tema del volumen orquestal, puesto que EMarty me comentó que desde paraiso, la orquesta se comía las voces, pero que desde el patio de butacas se oían perfectamente.A veces, uno no sabe si la orquesta suena demasiado fuerte, o si las voces no son las apropiadas, o si la acustica del teatro no es todo lo buena que debería. Aun así, un director de orquesta debe tener un asistente al que mandar a escuchar desde varios puntos de la sala y una vez informado, intentar regular el sonido para y con lo que tiene delante, al fin y al cabo de ahí viene la palabra concertar.
La puesta en escena, moderna y no tradicional, fue a mi modo de ver lo mas espectacular de la noche dándole un realismo a la historia muy dificil de ver hoy en día.
No estoy muy de acuerdo con algunos comentarios sobre la pareja protagonista. La Dessí empezó con un vibrato feo y estridente y no la vi en toda la noche demasiado cómoda con su personaje.
Armiliato es Hoy en día un buen cantante, y en su repertorio spinto, es posiblemente de lo mejorcito, pero tampoco me pareció tan fuera de serie en este rol. Me pareció cumplidor, y un poco justo en los pasajes más dramáticos.No obstante hay que celebrar su valentía en afrontar un rol verdaderamente al alcance de pocos ( solo hay que ver cuantos lo han cantado y mantenido durante años).
El Sr. Silvano Carrolli me dio mucha pena, porque le habia visto hace 20 años, Rance,Yago y Scarpia, y era algo sencillamente ACOJONANTE. No obstante, creo que si hay que abuchear a alguien es al director musical que lo ha contratado.
El coro estuvo bien en general, pero deberían practicar más los pianissimi e intentar empastar más las voces, puesto que en los momentos más líricos del 1 acto es muy desagradable escuchar a un coro que no suena como una sola voz, sinó como un grupo de individualidades con 50 colores distintos.
Bien los comprimarios, en general
y la nevada del 2º acto, cuando cayeron copos como pelotas de rugby
Resumiendo, me alegra que un teatro como la maestranza haya apostado por una opera que no es de repertorio y con momentos puccinianos de los que ponen la carne de gallina