Señor que me he cansado hasta lo imposible para que vea que Melchior era más que esas características estupendas de voz voluminosa y oscura, homogenea, imponente squillo, agudo fácil y fiato de Guiness (proclive a los calderones atléticos) , y buena ya las he mencionado(...), ya antes se ha comentado las grandes características de Windgassen, su introspección extraordinaria con el personaje, el fraseo, su forma de matizar; pero es que Lauritz Melchior era estupendo también en las mismas característas que se elogian a Windgassen y si a este le añadimos una voz que no ha sido parangonada obtenemos al Tristán más perfecto de la historia discográfica.
Melchior fue un artista que actuaba con la voz. Prácticamente todas sus frases son un festín vocal. Era capaz de reflejar infinitos matices, de proyectarla torrencialmente, de recogerla para emitirla en un hilo perfectamente controlado y uniforme. Melchior no es sólo único, e insuperable en los momentos que requieren cualidades heroicas, tenemos a un tenor que dice, frasea, apiana, domina la mezza voce, frasea en el paso, quien no se ve asombrado con la facilidad de éste para las medias tintas para los matices íntimos suaves, y hasta elegíacos. Por favor si esto no es el Tristan perfecto entonces que lo será; todas esas mismas características y vías que menciona de Windgassen, lograba transmitir Melchior y si a eso añadimos aquella voz prodigioso y única tenemos la perfección en el canto.
Acaso hay duda de por que es el Tristán ideal
Como ya lo he mencionado con antelación para mi, fuera de la grabación oficial de 1966 los demás que nos legó Windgassen dista mucha de la perfección en este punto preferíria a un Vinay o hasta Lorenz o por que no a un Vickers (si sólo su voz fuera homogenea), creame prefiero a Windgassen como siegfried que como Tristan.
Windgassen fue un extraordinario Tristan, pero no es el Tristan de referencia.
Acaso no hay escuchado la grabación de Melchior en 1937 es sinceramente perfecto se encuentra totalmente inmerso en el personaje oír su O König, das kann ich dir nich sagen, y sobre todo el fabuloso III acto su Tristan es agonizante, tremendamente lancinante, simplemente es prodigioso.
Melchior y Flagstad ofrecen, en mi opinión, la mejor interpretación de las que conozco de esta obra acaso puede ser superado aquello. Es uno de los momentos más gloriosos de toda la historia discográfica, son cumbres inalcanzables, todo está tallada en marmol por la mano de praxiteles, sólo me queda decir que simplemente es excelso.
“Con Melchior, pasan los años y los discos siguen mostrándole como el más grande cantante del siglo en su especialidad. Es probable que aún hoy día no nos hayamos dado plena cuenta de lo extraordinario que era. […] Sin él tendríamos una noción muy limitada de lo bien que pueden sonar los papeles de tenor que escribió Wagner”
John B. Steane