Riccardo escribió:
Simplemente, cuestiones de doctrina como el matrimonio homosexual, la ordenacion de mujeres, el uso de anticonceptivos... estan sujetos a revision e interpretacion, ya que el evangelio no se pronuncia sobre estos temas. Por tanto, los "interpretes" del evangelio deben leer el "espiritu" de la ley y decidir.
y tan VALIDAS pues todas son "interpretaciones" de la "ley", pero no "ley" en si misma. Ley para la Iglesia solo hay una,
Yo no creo que éste sea el lugar adecuado para disquisiciones teológicas, pero bueno, sólo un apunte, para complementar lo que dije más arriba: "Ley para la Iglesia sólo hay una", Riccardo, en efecto, la Biblia. Cito:
Ordenación de mujeres:
1.ª Corintios 14:33 : "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones".
1 Timoteo 2:12, añade: "No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre".
Matrimonio homosexual:
Levítico 20:13 "Si alguien se acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos".
Romanos 1: 27 y ss.: "Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío.
Y como á ellos no les pareció tener á Dios en su noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene, (...) que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, más aún consienten á los que las hacen".
La Biblia sí se pronuncia sobre estos temas y, francamente, no veo el modo de que se puedan interpretar estos textos de un modo progresista. Yo interpreto leyes todos los días y hay normas y normas. Pero conozco los límites de la interpretación perfectamente. Y hay pasajes en las "Sagradas" Escrituras que NO pueden interpretarse del modo en que la sociedad lo está pidiendo a gritos. Del mismo modo en que el artículo 153 del Código penal, pongo por caso, es interpretable en varios sentidos, pero el artículo 5 de la Constitución ("La capital del estado es la Villa de Madrid") no puede interpretarse de modo que sea Murcia la capital. El artículo 5 de la Constitución no es interpretable sino en un solo modo. Dice lo que dice. Y los preceptos bíblicos transcritos también.
Otra cosa es que consideres que sólo el Evangelio como mensaje directo de renovación pero a la vez aggiornamiento de la Antigua Alianza es la palabra de Dios (y excluyamos el Antiguo Testamento y las epístolas de los apóstoles etc.). Si crees que sólo Jesucristo y sus enseñanzas son Ley, de acuerdo, podrás intentar una doctrina más progresista (de hecho, MUY progresista). Pero eso NO es catolicismo. Creer que los preceptos del Antiguo Testamento no son válidos, que las prescripciones de los apóstoles están viejas y deben ser cambiadas etc. es estar fuera del catolicismo. Llámate cristiano a secas o sigue alguna de las corrientes que creen sólo en el Evangelio, pero no le pidas a la Iglesia CATÓLICA que diga A donde la Biblia claramente dice B.
Esto me recuerda a Figo, el jugador del Madrid, que hace años concedió una entrevista en la que decía: "Vivo en pareja con mi novia. Pero yo soy muy católico (sic) Si se queda embarazada, me caso con ella enseguida". No. Esto es trampa. No puedes contravenir los preceptos de tu religión y luego pretender que sea ésta la que cambie.
¿Crees en Dios? ¿Crees en el magisterio moral de Jesús? ¿Crees en el poder de la Palabra de Jesús para tranformar el mundo en un lugar mejor? ¿crees en el imperio de la solidaridad, el amor, la comprensión, la compasión etc? Magnífico. Vive así tus creencias, mejora día a día y encontrarás en el Evangelio soporte y un arma valiosa para el combate (y eso te lo digo yo también, que soy ateo convencido). Pero tu batalla no es que el catolicismo cambie.
Vive tus creencias personales, confórtate con la palabra de quien supo decir muchas cosas fundamentales, intenta ser mejor y hacer un mundo mejor, pero deja que la Iglesia Católica siga su propio camino.
Vamos, eso opino yo...
