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Verá Ud. Sr. Tamagno, Yo soy profesora de artes en una escuelita del Estado pero lo mío es la literatura y la plástica.
Me mandaron ahí, a una escuela de barrio bravo, a un barrio de gente unida y trabajadora pero ...de esos que de noche mejor no pasar cerca, muy muy peligroso, un sector muy pero muy grafiteado, y de muchos muchachos pandilleros.
Bueno cuando llegué, me di cuenta que entre mis grafiteros había talento, si, había chicos grafiteros de esos realmente muy talentosos. Y bueno, siendo honesta mejores que yo y mi academia y mis años.
Decidí que despues de el dibujo, en vez de los pinceles, usaríamos aerosol, que remedio.
No le miento si le comento que las paredes de toda mi escuela estaban ya gruesas de tanto repintar para borrar los grafitis que a diario amanecían.
Pues bien, en vez de que me pusiera yo a matar la creatividad de esos muchachos, decidí orientarla.
Dos años me llevó seleccionar a los mejores, 8 chicos de entre 12 y 15 años y también ir comprando el material porque obviamente la escuela no me iba a surtir aerosoles joer! Si de eso estaba harta la señora Directora.
Pues bien, una noche (igual que estilaban por allá) nos citamos con una caja de 40 aerosoles de los mejores y ya con el diseño en mano, echo por ellos, al día siguiente en la escuela apareció un Quijote y su Sancho Panza caminando con su Rocinante sobre un cúmulo de estrellas en una pared.
Y en otra menos visible, Un Pancho Villa frenando su caballo entre una tolvanera al grito revolucionario de Tierra y Libertad!
Eso se hace cuando un jovencito tiene talento, se le orienta porque ningún talento se nos da para destruirlo.
Eso hace el buen maestro, el que orienta y guía, el profesor es el que enseña una materia pero hay que ser las dos cosas, Maestro y Profesor.
Por eso a leer su historia créame que me dio coraje, muchoo coraje.
_________________ "El hombre que trabaja es humano, pero el hombre que canta, es divino"
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