He disfrutado mucho con el recital de esta noche. He visto un Villazón centrado, relajado (sobre todo a partir del descanso) y que mima mucho más la técnica. Su estado vocal me ha parecido muy sano, y he encontrado detalles que otras veces no había visto, medias voces, canto ligado y voces plenas de gran belleza (como en el
No puede ser). Parece que el parón le ha sentado bien y realmente se le ve satisfecho, y también a su público, que ha acudido al teatro entregadísimo y ha salido feliz. La primera parte operística me ha gustado mucho, y el bis de
Luisa Miller para mi gusto ha sido lo mejor. Lo peor, siempre según servidora,
Cielo e mar y el
Madrileña bonita (con lapsus incluído), en los que se ha evidenciado más esa tendencia suya a hacer
portamenti sacados de la manga en todas las notas y la emisión gutural (el final de
Madrileña bonita ha sido de dar miedo

). Pero ya os digo que en general creo que ha mejorado, se ha quitado vicios y cuida mucho más los detalles, lo que se agradece porque su voz es muy hermosa. Eso sí, quienes no soporten sus habituales tics canoros, no van a pasar a engrosar sus legiones de admiradores, porque los sigue teniendo.
Por lo demás, su simpatía habitual, muchas admiradoras dándole rosas y gritándole piropos. A la pregunta de una espectadora, "¿Cuándo vuelves a Madrid?" la respuesta cantada "Madrileña bonita, yo he de volveeeeeer"... Como la gente no se marchaba, y se ve que sólo tenía preparado el
Quando le seré al placido, ha repetido
No puede ser.
Me alegro de que el parón le haya sentado bien, espero que sepa elegir su repertorio y siga puliendo el estilo para poder llegar a dar lo mejor de sí, que el muchacho es muy majete y se lo merece
