Un Trovatore con Titta Ruffo, ni en pintura, gracias
Por otra parte, Monseñor se permite matizar que eso son Edades de Oro de la fonografía. Porque antes de esos estuvieron monstruos. A ver quién niega que Farinelli o Senesino eran cosas tremebundas...
O mi era soñada 1820-1840... Rubini, Donzelli, Mario, Duprez, Grisi, Malibrán, Pasta, Tamburini, Lablache...
Pero vamos a sacarle un poco de punta al lápiz. ¿Son peores los cantantes de hoy en día? Probablemente tienen más formación musical, cultural, lingüística, teatral que el 96'3% de los cantantes de esas épocas anteriores (recordad, el 64% de las estadísticas son falsas). ¿Han matado la técnica y el estudio a la "voz natural"?
Cada vez hay más gente en el mundo, ergo cada vez tiene que haber más voces "cantabiles". En 1900, por poner una fecha de ejemplo, el "ámbito geográfico" de los cantantes era mucho más limitado que hoy en día: europeos en un porcentaje tremendo, y algún americano de la Costa Este. Y de esa reducida población salían titanes. ¿Por qué no aparecen hoy en día, cuando tenemos muchísimo más mundo para elegir? ¿Degeneración colectiva de la voz en el género humano, en plan habitantes de Innsmouth? Para mí que no. La Estadísitica, casquivana y voluble donde las haya, juega, creo yo, a mi favor. Tiene que haber buenas voces.
Creo que todos recordamos los interesantísimos mensajes puestos en este foro sobre la subida de la afinación, y como cada día había que cantar más alto (perdóneseme la simplificación, pero ya saben Vuesas Mercedes que lo que es Monseñor de teoría musical cero patatero). Y contra más gente: los fosos están REPLETOS de instrumentistas, que olvidan aquella genial ocurrencia de Thomas Beecham en el foso de no sé qué teatro: "Caballeros, toquen suave, el de ahí arriba está solo". Uséase, que el listón está puesto ahora considerablemente más alto. Como pasa en tantas cosas, por otra parte. Lee uno las primeras memorias de los Catedráticos en los años 60, y se parte de risa, porque hoy en día ni un mísero Becario se atrevería a firmar semejante cosa.
Antes se cantaba en coquetos teatros de reducidas dimensiones (salva sea la excepción del viejo Met y del Colón), ahora hay que llenar monstruosos auditorios, no pensados para la voz sino para una orquesta Shostakovich.
Alguien comentaba el otro día lo de las escenografías que no cooperan, con la caja del escenario sin cerrar y la voz marchándose a tomar un cafelito a la cantina..
En definitiva, que no creo que podamos comparar tan fácilmente "antes y ahora". Situaciones iguales, juicio igual. Situaciones desiguales, tratamiento desigual.
Por otra parte, me chiflan la inmensa mayoría de los dorados cantantes reseñados en las opiniones superiores. Y ya voy abandonando la idea de oir un Trovatore en condiciones
