Escribo estas notas de mi impresión de la Lucia tras la primera funcion de ayer noche en Oviedo.
Tengo que empezar diciendo que a priori tenía dudas de todo el reparto escepto de
Jose Bros. Luego fue todo al reves, todo el mundo me gustó menos el.
Empezaré con los secundarios,
M. Atxalandabaso (Normanno) y
Jon plazaola (Arturo) estuvieron correctos sin mas, un poco mejor la Alisa de
Mª José Suarez todos ellos encajaron bien en los momentos de grupo y no es poco.
El baritono
Dalibor Jenis fué mi gran sorpresa, cuajó un muy buen Enrico, mejor en los momentos de brabura que en los otros, pero un gran trabajo el suyo.
Felipe Bou está empezando a ser un autentico seguro de vida en una función, un hombre que cada función que le veo, está mejor que en la anterior. Si tenemos en cuenta lo que se oye a veces por ahí, es un bajo a tener muy en cuenta.
Y ahora vamos con los
"pesos pesados"
De
José Bros racordaba el extraordinario Edgardo del 2001, a la altura de lo mejor que se pueda ver en cualquier teatro del mundo, tenia por tanto el liston muy muy alto. Cuandó comenzo su actuacion algo no funcionaba bien, una voz mas "nasal" de lo acostumbrado y unos problemas en el agudo que no auguraban nada bueno, en el descanso se anunció por megafonía que el tenor padecía una Traqueitis y que pese a ello continuaría con la función. El caso es que a partir de ahi mejoró bastante (quizas se liberó de la presion o algo) y termino haciendo un Edgardo que si lo hubiese hecho otro tenor lo aplaudiria, pero el me tiene mal acostumbrado y necesito que lo haga mejor, el puede.
Desirée Rancatore no es mi Lucia ideal, pero tengo que reconocer que estuvo pero que muy muy cerca de hacer la mejor Lucia que puede hacer, y eso para mi es mas que suficiente, tuvo pequeños problemas pero cuando estaba en escena hacia que se me olvidaran la incomodidad del asiento, las toses, el ruido de los caramelos y todo lo demas. La Lucia es un reto para una soprano y ella lo superó con creces.
la dirección musical de
Roberto Rizzi Brignoli me defraudó, a ratos llevó (especialmente al coro) a toda leche, considero un exito que todos pudieran respirar en algun momento, yo que estaba viendolo casi no podia del apuro que me daba. Media pastilla de trankimazin en el café puede hacer milagros para las proximas funciones.
La dirección de escena estuvo (como es habitual en
Emilio Sagi) al servicio de la obra. trasladó la escena a una epoca gotica que me recordó por momentos a peliculas como "Entrevista con el vampiro", con hombres con levita y sombrero de copa muy alto, bastones y las mujeres con unos vestidos rojos que intentaré ver mejor en la segunda función.
Lo mejor vino justo antes del descanso con el
"... Che mi frena in tal momento... a partir de ahí comenzo uno de esos numeros de conjunto que te dejan temblando, extraordinarios todos, los solistas, el coro (bravo por el coro), la direccion musical, la direccion de escena logrando un final realmente estremecedor. Un servidor de ustedes recordará ese momento durante mucho tiempo.
El Domingo mas