delaforce escribió:
Algunas arias de Mozart son muy complicadas de cantar, estoy de acuerdo. Pero en el conjunto de la ópera, se pide mucho más a la voz en óperas de Verdi o tu amigo Puccini. Simplemente atravesar la orquesta ya te exige una tensión ausente en Mozart.
Es que ahí regresamos a un tema recurrente, el del "
atletismo". No es más fácil correr los 100 metros que una maratón (a un nivel competitivo, se entiende). Simplemente, para una cosa se necesitan unas cualidades y una preparación, y para otra, otras. Esos papeles verdianos y puccinianos los cantaba con la gorra Mario del Monaco, por ejemplo, porque tenía las cualidades necesarias, y sin embargo para mí (es una opinión) hay
cientos de mejores cantantes (por decir solamente uno, en Mozart, el gran Wunderlich -la noche y el día, vamos)
Hay bastantes cantantes en el repertorio romántico que realizaron carreras de muchos años y están considerados como grandes de sus cuerdas, y que sin embargo se quedaban cortos en sensibilidad musical, técnica, sutileza etc. (el dicho, Bonisolli, McKraken... los que se quieran). Otros lo tiene todo, claro, y eso es lo que les convierte en mitos (digo, Bergonzi, y mucho sospecho que en su época mucho le harían de menos precisamente por no tener los medios de los anteriores).
Cantar barroco o Mozart o Rossini no solamente requiere tener voz (o
muchavoz), sino que se deben dominar ciertos elementos canoros que raramente aparecen en otros períodos. Y en el caso de Mozart, además, al menos en sus obras "mayores" (¿acaso no lo son todas?

), la música y el texto son de tal sutilidad, tal delicadeza, que muchos cantantes, teniendo las notas para cantar esos papeles, fracasarían por falta de sensibilidad "mozartiana".
Sino que se lo digan a la gran (esta sí) Nilsson, y su Doña Anna.