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Nunca tantos debieron tanto a tan pocos…..Ayer regresó Lucia a casa… Fue una de esas “noches mágicas”del Liceu.
Para los no habituales del Coliseo Barcelonés, eso implica tres cuartos de hora de ovaciones sin límite. Este cómputo en realidad se inicia cuando el ochenta por ciento del aforo se halla cómodamente en sus residencias-los limítrofes al Teatro-, o sus medios de locomoción con destino a sus respectivos hogares. Es en esos momentos cuando la catarsis alcanza su mayor y mejor vuelo. A lo sumo dos centenares de apasionados seguidores del género se abocan en los aledaños del “golfo místico” y se produce el telúrico encuentro con los artistas. Es en este “vis a vis” donde se concentra tal radiación de emociones que convierte al Polonio 212 en mera anécdota.
Erigidos como gigantes oficiaron Edita y Josep, o viceversa, la ceremonia que los aficionados esperaban con aquella expectación ilusionada parangonable a los infantes anhelantes de regalos en la víspera de Reyes. Este tipo de espectáculos no puede ni debe regirse por una crítica basada en los estereotipos de costumbre. No vale simplemente hablar de calidad de fraseo, canto legato,
musicalidad, proyección de la voz, coloraturas, armónicos, adecuación al rol y demás recursos críticos al uso, que permitirían definir la crónica del evento desde su versión más convencional. Se trata de intentar referir con los limitados recursos que nos permiten las técnicas narrativas, trasladar a los amigos lectores una serie de vivencias, que por su propia esencia, sólo cobran vida en la propia asistencia al acto.
Pero no obstante y por deber de crónica sí diré que Josep es un lujo asiático en su parte. Cuán lejos quedan aquellos años en que un joven chaval catalán deleitaba a sus amigos en los chiringuitos de las playas de Castelldefels con los acordes de Granada….. Tenemos a ahora a un auténtico artista en mayúsculas, profesional al límite, con una técnica estupenda y una voz, que obviadas sus personales características tímbricas, se eleva soberanamente sobre la Sala, colmándola de musicalidad y adecuación al rol, mediante una proyección notable y un juego de medias voces que aporta versatilidad al canto.
Y Edita, qué queda decir de una de las leyendas vivas de este nuestro arte….. Mostró las delicuescencias que la han convertido en mito viviente. Cupieron ornamentaciones, filatos, mezzas voces, crescendos, es decir todo aquello que sólo con una metáfora banal podría describir y que aquéllos foreros más veteranos recordaran: ….la “dejada” de Nastase…!!!! Ya sé que es prosaico, pero, cuánto arte había en esa “sublime” dejada….
A furore de público se saludo al final del primer acto y escena de la locura del segundo. No importaba nada en ese delirio colectivo. Al hablar de la gran Patrizia, creo recordar que comenté que no coronó el agudo de la primera parte de su gran escena del segundo acto, con la brillantez deseada. Bien, Edita, en esa misma nota erró en la afinación, remontándola a base de facultades y experiencia. Pero cuando la euforia contenida espera su momento de explosión no puede racionalizar criterios puntualmente criticables y el griterío que acompañó el final de esa parte hizo considerar nimia una imperfección, que considerada en ella misma hubiera valido a otro tipo de cantantes una valoración menos sublime. El final de la escena y el final de acto se desenvolvieron con magnífica prestación, coronada con un agudo de los de “antes”… Josep lo atacó con eficacia pero el inmenso fiato de la Gruberova, le hizo desistir al poco de intentar acompañarla y, tras su media vuelta, la Diva eslovaca prosiguió con su persistente nota percutiendo hasta el último bastión de nuestro Teatro, mientras caía el telón.
Del resto de acompañantes, Michaels-Moore me convenció algo más que en la función del día 17. Creo que le sigue faltando algo de apoyo enlos graves y por el contario ataca con facilidad los agudos. De Prestia, digo como siempre que su primera fraseme hace soñar…….. El Maestro Caballé realizó una aseada concertación muy atento a los cantantes, y especialmente motivado,- parece ser que algún desencuentro previo existió con la soprano eslovaca-., Pero a mi juicio carente de brillantez.
Las masas estables valorados jerárquicamente en este orden coro, mejor, y orquesta, cumplidora.
Para finalizar, destacar mi encuentro con GG, magníficamente acompañado con una Pubilla badalonesa de apariencia teutona, todo ello de magnífico nivel, tal como me tiene habituado mi estimado amigo. El juega en la NBA, y yo me debo contentar con el recuerdo que dejé en las noches de Lloret…. Sobretodo cuando mi camiseta se colgó en lo más alto del Hollywood hace ya muchos años.
Otro detalle entrañable fue comprobar cómo con toda la orquesta en el vestuario, el Maestro Tribó, totalmente solo desde la posición del director de orquesta, ovacionó uno por uno a todos los componentes del elenco artístico. Bravo por el Gran Maestro…!!!!!
Por último, recordar junto con mi dilecta amiga Fantine, durante la última comparecencia de Edita en las glorias finales, con ya muy pocos asistentes…las últimas palabras que mi maltrecha garganta acertó a proferir: “Edita!!!!!.... questa é casa tua ….!!!!
Per sempre…..”
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