Le Gouverneur escribió:
Nico, no te entiendo muy bien. Para empezar no sé si has leído lo que ha escrito Gruberoviano sobre Lohengrin, no creo que lo compartas, más allá de que Lohengrin se pueda adaptar perfectamente a un cuento para niños. Por cierto, doy fe de que tu hija se enteró muy bien de la historia, ya que al final me preguntó ¿Por qué se va? me hizo mucha gracia. El cuenta cuentos es absolutamente genial, ha sido asesor de importantes políticos de este país, así que imagínate la experiencia que puede tener en contar cuentos.
Pero me desespera un poco esta actitud tuya de afrontar a Wagner de una manera tan campechana. ¡Qué música más bonita pero no me cuentes detalles! Se obtiene una gran recompensa si en las grandes obras maestras del repertorio, como podría ser el Otello de Verdi, para no centrarnos solo en una de Wagner, se para uno a reflexionar sobre ellas, a analizarlas, a diseccionarlas un poco. Estos grandes genios nos regalaron estas maravillas llenas de tesoros, que si bien los disfrutamos sin esfuerzo de una manera inconsciente, el reparar en sus detalles hace que los comprendamos mejor y podamos encontrar un sin fin de matices.
En el fondo es un acto de justicia
Vamos a ver.
Sí, estoy de acuerdo, y no estoy de acuerdo. Una cosa es querer ir a más, como señala "gaku..", fruto también de la madurez de uno y querer ahondar un poco más en la estructura profunda del asunto. Otra cosa es que ese ir a más, poco a poco, se nos convierta en algo obsesivo, vital y tan determinante que nos haga olvidar, o ya dejar en segundo plano el afrontar el uso y disfrute de la música, de la historia, o del canto. Yo es que a veces leo artículos, crónicas, o comentarios que sinceramente, no entiendo ni su título, y que tras largos y tortuosos párrafos llenos de tecnicismos, palabrotas, o sin fin de huevadas, llega el último parrafito y se habla un poquitillo, como por encima, del canto, de la música, de la ópera como tal.
En ese sentido, yo, personalmente, es que disfruto muchísimo con una obra como "Lohengrin" o cualquiera del catálogo wagneriano, quedándome en la misma fase en la que quedé cuando comencé con Wagner, que fue cuando hice la mili, era conductor, y tenían tantísimas horas libres cada día, que decidí llevarme al coche un montón de grabaciones (en cinta audio TDK) y venga, a empaparme de Wagner que era una aventura que siempre estaba aplazando para mañana u otro día. El impacto que aquellas audiciones a pelo, en algunos casos hasta sin libreto traducido (yo no sé germano), del "Buque Fantasma", "Tannhauser", "Lohengrin", "Parsifal", etc, fue brutal, nunca pensé que me podía llegar tanto, tan brutal como lo sigue siendo hoy día cuando me dispongo a escucharme un "Sigfrido" o unos "Maestros". Confieso que he tratado de leer cosas que van más allá, y lo sigo haciendo, toda cosa que sume está bien, pero igualmente confieso que el sumatorio de todo eso no es más que un pequeño complemento anecdótico que está a años luz de la escucha y disfrute digamos "directa".
Eso enlaza con lo del comentario de los cuenta cuentos. Por cierto, que solo he escogido esa frase del comentario de "Gruberoviano", lo cual significa que estoy de acuerdo con esa frase, pero no conlleva necesariamente que esté de acuerdo con él en todo lo que no sea esa frase: por eso solo he seleccionado esa frase (perogrullada esto que digo, pero parece que había que aclararlo). Al final, es curioso, pero fíjate, las preguntas que un niño hace de forma inocente y tras poner todos sus sentidos en la explicación tienen todo su sentido. ¿Por qué se va?. Pues sí: ¿por qué se va?. ¿Por qué va Elsa y se muere? Pues sí, por qué?. O más: ¿por qué, justamente de todos los cisnes del mundo, el caballero viaja en el que previamente la mala de la película ha convertido a Gotfredo? ¿Por qué? Y lo que es más grave: ¿por qué entonces el caballero es tan cruel como para callarse eso y tener que esperar a la preguntita final o haber tenido que esperar un año sin hacerla? ¿Por qué?. O como dicen aquí: dos desterrados siguen en la ciudad: ¿por qué? Y de repente, Elsa, tiene facultad para nada más y nada menos que amadrine sus nupcias ¿por qué? ¿por encima del mandato real?.
Todo tiene sentido preguntárselo. No solo en "Lohengrin", como todo cuento: ¿Cómo es posible que el lobo feroz se zampe a la abuelita y a Caperucita, y luego llega el cazador, abre el asunto, y están ahí ambas, intactas, no han sido masticadas, ni trituradas ni digeridas: ahí tan tranquilas estaban vivitas y coleando?. Muchas veces, la duda del principiante, del bisño, del niño, es la que mayor fundamento tiene. No me resisto: hace poco me preguntaba mi hija, esa misma: ¿por qué en unas elecciones a alcalde cuando se presenta uno que jamás antes ha sido alcalde la gente le vota si no saben cómo va hacer de alcalde al no haberlo sido antes?. Tiene o no fundamento la duda?.