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Acabo de llegar a casa tras la función de hoy, última de la serie.
"Maror", ópera de Manuel Palau, compuesta en la primera mitad del siglo XX, tuvo que esperar mucho para ser escuchada: concretamente, hasta 2002, en que el Palau de la Música la montó en versión de concierto. El Palau de les Arts ha tenido la idea (para mí, acertada) de acordarse de ella y presentarla en unas muy dignas condiciones.
No tengo a mano la fecha de composición de la ópera, pero situándola en la década de los 30, nos encontramos con que es contemporánea de "Mahagonny", La fiamma", "Lady Macbeth de Msensk", "Arabella", entre otras. Salvo la primera de las citadas (que conozco muy superficialmente), las otras entran más o menos de lleno en el lenguaje operístico que hoy llamamos "tradicional", y la que nos ocupa no lo es menos, con una omnipresente orquesta de densidad "pucciniana" que exige voces de fuste para "hacerse oír" (o un director que las mime). La historia (un marinero dado por muerto reaparece y se encuentra con que su padre se ha casado con la que fue su novia. Final trágico, claro) es dramática, y la música también. Hay momentos de remanso (el dúo de Toni y Rosa), unas coloristas danzas con intervención del coro y naturalmente del ballet, y una emotiva escena final. Todo ello con un reparto que incluye cuatro cantantes principales (dos sopranos, tenor y barítono) con intervenciones destacadas de bajo y mezzo. La duración total, según el programa (no la he cronometrado) es de 80 minutos, o sea, un poco más que "Cavalleria", pero como hay descanso, llena la sesión. Tengo que decir que la primera vez que la escuché me dejó bastante frío. Hoy me ha gustado, e incluso diría que me ha sorprendido para bien. A destacar asimismo, la buena adaptación al canto de la fonética valenciana, tan distinta de la catalana (sin que esto suponga reabrir conflictos lingüísticos).
Han cantado Minerva Moliner (Rosa), Javier Palacios (Tonet), Josep Miquel Ramón (Toni), Sandra Ferrández (Teresa) en los papeles principales. Bonifaci Carrillo, Cristina Faus y María Luisa Corbacho han dado vida a personajes de menor entidad, pero en absoluto insignificantes. Todos ellos en un nivel de discreción general, entendida en el mejor de los sentidos.
La Orquesta, como siempre, magnífica, bajo la dirección de Manuel Galduf, de quien se recuerdan excelentes versiones de concierto en el Palau de la Música (aquel "Falstaff", aquel "Mefistofele). Ha tapado en alguna ocasión a los cantantes, pero esto hay que atribuirlo a la ya mencionada "densidad orquestal". Por lo demás, ha dado una brillante versión.
La producción (decorado único) ha tenido la gran virtud de la simplicidad, con muy buenos efectos de luz, sobre todo en el "sueño" de Rosa.
Calificación: Aprobado alto.
Antxi ¿Estás de acuerdo?
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