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Il Trovatore: Una de las obras cumbre del autor cumbre, lo que equivale a decir una de las cumbres absolutas de toda la Ópera. Siempre se representó mucho, pero últimamente se ha convertido en casi una rareza por la dificultad de encontrar un reparto adecuado. Se necesitan "los cinco mejores cantantes del mundo" según una frase repetida hasta la saciedad y a mi juicio bastante desafortunada. Quizá por esto hemos tenido que esperar hasta el final de la sexta temporada para verla en Les Arts. En el reparto que se ha reunido no hay figuras de relumbrón, pero sí buenos ¡muy buenos! cantantes. Los resultados obtenidos han sido excelentes, lo cual supone un claro éxito para la dirección artística de Doña Helga. Aquí van mis impresiones sobre la función de ayer, 16 de Junio de 2012.
Jesús Álvarez (Mensajero), Leonard Bernad (Viejo Gitano) y Mario Cerdá (Ruiz) cumplieron en sus minúsculos papeles. Ilona Mataradze (Inés) destacó una vez más. Todos ellos pertenecientes al Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo, que se ha convertido en una estupenda cantera de cantantes secundarios. Esperemos que, con el tiempo, alguno de ellos alcance metas más altas.
Lian Li (Ferrando). Desde su "Alerta!" inicial mostró una rotunda voz de bajo muy bien proyectada. El primer cuadro es suyo, y lo aprovechó plenamente. Esperamos con interés su Marke en el próximo Tristan.
Sebastian Catana (Conde de Luna). Según he leído en el Foro, algunos se mostraban reticentes ante este barítono, y tengo que decir que me sorprendió para bien. La voz es muy lírica, con un ostensible cambio de color en el registro superior pero el timbre es grato. Su versión de la temida "Il balen del suo sorriso" fue correcta, aunque quizá se hubiera podido pedir algo más de recogimiento. Hay que pensar que el Conde es el "malo" de la obra, pero está muy lejos de ser un Scarpia. No se limita a buscar un revolcón, ya que está verdaderamente enamorado de Leonora y esto debe expresarlo en esta aria.
Ekaterina Semenchuk (Azucena). Muy bien. Iba a escribir "como todas las Azucenas" pero me contengo. Efectivamente, este es uno de los papeles más agradecidos que existen. He leído algunas impresiones que dicen que la voz parece más de soprano que de mezzo. No estoy de acuerdo. El timbre y el color son de mezzo típica. Los graves ("drizzarsi ancor") no son rotundos, pero sí suficientes. El agudo (se fue al do en "la spremi") magnífico. La expresión, justa en todo momento.
Maria Agresta (Leonora). ¿La revelación de este Trovatore? Hace poco escribí que la Monastyrska podía ser una de las sopranos del futuro. De María Agresta hay que decir lo mismo, pero por motivos muy distintos: la voz no es espectacular como la de aquella, pero sí muy bella, timbrada y manejada estupendamente. Además el fraseo es de alta clase. Tiene eso indefinible que algunos llaman "gusto" para cantar. Muy bien en "Tacea la notte placida", mejor aún en "D'amor sul ali rosee" y estupenda en "Tu vedrai che amore in terra", aunque con algún apurillo de poca monta en las agilidades. Para ella el agradecimiento de un operófilo veterano (yo) que ha visto todos los Trovatores que se han hecho en Valencia desde 1963 (y también alguno fuera) y no había escuchado nunca este fragmento en directo.
Jorge de León (Manrico). En su linea ya conocida: voz impactante por "punta" y metal, "squillo" por arrobas. Trata de cuidar el fraseo (lo cual es de agradecer) pero de momento no es lo suyo. No me cabe duda de que sus buenas intenciones se cumplirán en el futuro. Con estas premisas es fácil deducir cómo fue su Manrico: correcto en sus primeras intervenciones, con un buen "Mal reggendo al aspro asalto", un "Ah, si ben mio" relativamente bien fraseado, con un aceptable trino (o como se llame) en "parrá" y ¡naturalmente! una "Pira" espectacular. Aquí, para gozo de los "tifosi", el teatro se vino abajo, como debe ser. Alguien ha preguntado ¿Es el mejor Manrico de la historia? Evidentemente, no. ¿Es el mejor Manrico actual? Sin duda alguna puede llegar a serlo, si es que no lo es ya.
Orquesta y Coro: Perfectos. No se puede decir más.
Mehta: Extraordinario. Creo que es la mejor dirección que le recuerdo, y no por ser muy espectacular, sino precisamente por todo lo contrario. Durante toda la función "mimó" a las voces, a las que no tapó nunca. Esto es exactamente lo que debe hacer un director de Ópera siempre, pero especialmente en este repertorio. En los breves preludios y en los escasos momentos en que las voces ceden el protagonismo fue el Mehta de siempre. Un ¡Bravo! Para él.
La producción...en fin. ¿Quién se acuerda de ella?
Calificación: Sobresaliente.
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