Yo como hasta la última función no voy, y es el día 31, leo y escribo sin contrastarlo con mi versión personal de los hechos hasta entonces.
Algunos apuntillos sobre algunas cosas dichas:
- Sin tener mucha importancia, alguien comenta su extrañeza al no saludar el coro. A ver, es una ópera larga, y en la que el coro tiene unas brevísimas intervenciones en el primer acto. No tiene mucho sentido que terminado su trabajo a eso de las 19.00 h, trabajo limitado a unas poquísimas frases sueltas por su sección masculina, tengan que esperar todo el actazo segundo y el actazo tercero y los dos descansazos para saludar y recibir aplauso convencional, porque la cosa no da para más.
Alguien del coro me dijo que saludarían al final el día del estreno, pero los demás a casita que llueve tras el primer acto. Es lo lógico.
- Se ha hablado de aquellas funciones de Tristan del año 2000, con el equipo de Berlin por Barenboim. A día de hoy, sigue siendo aquella función lo mejor que yo considero que he visto en mi vida. Aquel nivel musical fue de quedarnos perplejos. No fue Waltraud Meier, si no Elisabeth Connell la "Isolde", que estuvo increíble, en mi opinión supera a la que ofreciera Meier años mas tarde. El tenor era Siegfried Jerusalem, debían ser de sus últimos TRistan, y accidentes vocales puntuales, fue una exhibición como "heldentenor". Aunque para canto, el Marke que trazó Salminen fue una mezcla de terciopelo con armónicos por todos los lados, belleza de frase y timbre.... pufffff, aquello, se me antoja insuperable. Entiendo que sin ver las cosas, presentemos dudas en cuanto a poder superar con los convocados en el Real aquello que pasó en 2000, que no fue ni medianamente normal. Ese mismo verano, apenas semanas después de aquel Tristan inserto en el denominado "festival de verano" que antaño se organizaba ajeno a la temporada regular del teatro, tuve la suerte de ir a Bayreuth por vez primera, y aun cuando fue ese 2000 precisamente cuando Thielemann debutó ahí con unos míticos "Maestros" con lo que pude alucinar en vivo, aún con todo, yo creo que me quedo con el "Tristan" del Real.
A nivel visual, la producción ultima, la que desarrolla el primer acto en el barco visto en su corte trasversal, también me resulta insuperable. En 2000 la propuesta de Harry Kupfer estaba bien, sin más alardes. Los intérpretes musicales son los que la han hecho pasar como lo que señalo.
- Y alguien habló de West. Efectivamente, ese si fue un "heldenternor" de verdad, y el mejor visto en Madrid por aquel Sigfrido de El Escorial; como "Tristan" dejó también, sobre todo en el acto tercero, su personal impronta como tenor wagneriano de verdad. Hoy día ya está retirado (preguntaba alguien).
A Dean Smith le hemos visto mucho; a mi me sigue sin convencer. Trabaja bien y es loable su entrega, pero el medio es el que es, y es insuficiente. Ni siquiera despierta mayor interés en papeles no de heldentenor, si no de "jun... lirischen ...tenor" (o como sea esa palabrota, como era, tunner?) como el Lohengrin, Parsifal o Siegmund. Va al límite. Vi hace un par de años en Bayreuth su "Tristan" en una producción feilla, y lo dicho: está lejos de los varemos que marca el papel. Habiendo visto en Madrid a West o a Jerusalem, es lógico que dudemos muchísimo que de repente vaya a ser el propio Dean Smith, archiconocido aquí, el que vaya a hacerlos olvidar: el bueno de Robert pagaría millones por poder llegar a una quinta parte de la capacidad de cualquiera de esos dos "heldentenor", cosa que para empezar, Robert ni siquiera es.
- Y por alusión; de las primeras frases que hay se han mentado al "Tristan" como el "Gran Todo" como primo de la "Gran Nada". Compro. En toda familia está el primo "primo" (este sería la Gran Nada por supuesto) y está el primo genio, buena persona, y encima guapo (ese es "Tristan").
