|
Me las he arreglado para ir tres veces, dos al segundo reparto y una al primero.
Soy de los que han encontrado muy buena la dirección de Haenchen. El día que fui fue literalmente aclamado. A Althammer, dos veces, no lo encontré tan brillante, pero mantuvo el nivel. Mucho mejor que el Tristan de Piollet. Dolora no es que retenga, es que tiene. Para mí está estupenda, ni mucho menos es sólo volumen. No entiendo las quejas a su actuación: yo a Ortrud me la imagino así, gorda, con algo de portera. Qué buen papel! Uno simpatiza con ella en seguida, alivia verla montar el pollo a Elsa. Polaski estuvo flojita el día que fui (por comparació muy mal). El gallo de la Schwanewilms también lo oí yo (el segundo día lo esquivó, más o menos). No entiendo tanta simpatía por ella, no hay tanta finura (alguna sí), me parece a mí, sino la típica insuficiencia de nuestra época, ni se lo debió plantear. Naglestad (hermosísima melena pelirroja, espero que no sea un postizo) entregó el día que yo estuve un primer acto muy bueno, pero bajó luego. Los Lohengrin me han sido suficientes: notable Ventris (yo también asistí a una extraña rotura de voz en un pasaje 'fácil'), y más que aprobado König uno de los días que le oí (el segundo, se dejó caer precisamente en el tercer acto, como si estuviera cansado o no se encontrara bien). El estatismo de König no me molesta, Lohengrin debe ser un poco fantasmal. Buenos los Telramund (mejor el fogoso Mayer que Jesatko). Mejor el Heinrich de Hawlata (iba caracterizado de Wagner! Bueno, W no llevaba pelo en la parte frontal de la barbilla, sólo en el cuello, pero según el ángulo se le parecía mucho, seguro que no fue casual) que el insignificante de Juric, con su melenita de Sota de Copas. Al heraldo se le veía lo de sueco: era de Ikea.
En fin, suficiente trajín para que disfrutara l'orecchio. Coro y orquesta tuvieron, creo, las mejores prestaciones que yo les he oído, estoy con el Sr. Zacarías (pero no con su cansina alabanza al Gantés Campeador). A Lohengrin (y a Tannhäuser), por comparación a las Siete Magníficas que le siguen, le veo demasiado los defectos. Es una tontada por mi parte: si en vez de cata vertical hago cata horizontal, me parecería estupenda, pero no lo puedo evitar. Desde luego, algún problema de arquitectura teatral hay. Tanto coro es un defecto, para mí. Son muy buenos, son variados, pero precisamente por eso la obra parece un muestrario de tratamientos corales, un ejercicio de fin de curso en que el alumno demuestra que sabe hacer coros solemnes, agitados, de hombres, de mujeres, intervenciones cortas, largas y encandenadas, piani y fortissimi, a cappella, juguetones, líricos, etc. Se entiende que a partir de entonces Wagner no se prodigara en coros y hasta los evitara por completo en varias obras: agotó el recurso.
Hay momentos muy felices. Los platillazos del primer acto (preludio, llegada de Lohengrin, aclamación) son ya por sí solos gran teatro, el ya-se-han-casáu es una moneria y para los más wagnerianos el inicio del segundo acto con la evil couple avanza lo que vendrá y emociona especialmente por eso (como la Barbarina emociona a los amantes de la Flauta). Ahí es ya el gran Wagner del anillo (en el preludio hasta se oye a Fafner reptando!). La llegada de Lohengrin es perfecta y el rápido cierre del primer acto también. Pero los aciertos no cuajan del todo un gran conjunto, la trama no acaba de convencer, los personajes no acaban de estar bien compuestos, todo es demasiado exín castillos, demasiado edad media de dueñas e infanzones, con demasiado heraldo y demasiado clarín. Para mí, es de las óperas que más necesitan que se las deslocalice, así que estoy encantando con el montaje. Gracias por no poner un puto plasma, por no hacer cantar a nadie en calzoncillos, por deslocalizar a algo sugerente pero imposible de asignar a nada conocido (en una variante del típico Wilson, un no-espacio), que no te hace pensar en nada, que no es un autobús del inserso ni un burdel de Alabama ni un comité central de un sindicato. Se sirve al libretto, no a las pajillas mentales del D.E. Mala dirección de actores? Puede, muchos gestos de aficionados (el pesar de los del coro porque Lohengrin no se quede, el nerviosismo de Elsa y Ortrud). Poco movimiento escénico? Qué quieren, A Chorus line? A mí me pareció que había mucho juego de planos, y, como se ha recalcado, maravillosa iluminación antigua, ... En fin, con alguna sombra, gran puesta en escena, con mucho sabor.
Esta ópera podría haberse llamado 'La cita a ciegas y su problemática', o bien 'Monina, yo me abro'. Su tema es el salir por piernas, esa admirable estrategia. Qué piensa Lohengrin de regreso a Montsalvat? Pues qué va a pensar: que estos del Grial son unos cachondos y que la próxima vez le dirá a papurri que se busque a otro para este tipo de misiones con vírgenes. Por suerte, fue prudente. Y es que cuando uno va a una cita a ciegas, como todos Vds. habrán hecho, se ha de llevar preparada la salida porque nunca se sabe qué se va a encontrar. Si Lohengrin encuentra a una jaca en condiciones, le da el nombre, el domicilio y los veinte dígitos de su cta. cte. (no de los depósitos). Pero se encuentra con un muro. No es verdad que sea lento, es que Elsa se lanza a las preguntas en cuanto se cierra la puerta. Y encima, con circunloquios. Pregunticas antes de cosumar nada ... dónde se ha visto?
Lo que sí es feo es que sustituyan a Gottfried von Brabant por un adefesio. Es una pena porque si me hubieran contactado, me hubiera prestado gustoso a hacerlo por muy poco dinero. Es papel que me va, gracias a mi carita juvenil y la elegancia con que genuflexiono y, sobre todo, a que es un papel mudo.
_________________ Et O ces voix d'enfants, chantant dans la coupole!
|