Caminante escribió:
Y Wagner? Su drama total, sus leif motivs, la aparente (en mi opinión no totalmente cierta) primacía del texto ¿cómo se configuran las partes menos líricas a las cuáles no me atrevo a llamar recitativos como tampoco son arias las partes más líricas?. ¿La orquestación wagneriana y la ampliación en cuanto a número qué importancia tiene en el desarrollo del drama o simplemente alguien puede pensar que es un alarde y un “vamos a ver quien tiene narices de cantar por encima de ella”??.
Me detengo en esta cuestión por un minuto. Wagner es transformador de la ópera y una d las cuestiones que aborda es la de la melodia infinita, de tal forma que el clásico (por simplificar) esquema de recitativo/aria o aria/ cabaletta pasa a mejor vida, siendo sustituida por una melodía que no tiene fin hasta el final de una unidad dramática (normalmente, un acto; en ocasiones, la obra completa).
De todas formas, no cabe hablar de uniformidad en la obra wagneriana, es decir, estamos ante partes más "cantabiles" (pudiera ser, por ejemplo, la escena de Wolfram, en "Tannhauser") frente a otras más uniformes en su planteamiento musical y, que sin mebargo, se convierten en el centro dramático de la obra.
Ejemplo paradigmático de esto sería el monologo de Wotan, en el segundo acto de "Die Walküre". Denostado por aquellos que solo aspiran en una opera a los cuatro minutos de música cantable, este monólogo es de gran intnsidad dramática, difícil de cantarlo (bien) y esclarecedor de la voluntad y los problemas internos que sufre Wotan, es decir, clarificador acerca del devenir no ya de esta jornada sino de toda la tetralogía.
En cualquier caso, creo que no estamos ante un simple monólogo en sentido estricto, es decir, no estamos solo ante un recitado de un personaje, porque Wagner incorpora, a través de los leit-motivs otros muchos personajes de la tetralogía, por lo que la información que recibimos es mayor que la dada por las palabras de Wotan.
Por otro lado ceo que uno de los grandes aciertos dramáticos de Wagner en su corpus operístico es haber desarrollado la orquesta sin obstaculizar el canto. Fuera prejuicios, esuchemos atentamente este monólogo y veremos como Wagner "recoge" a la orquesta hasta ponerla a los pies del dios, que cobra un inusitado protagonismo en ese momento. Además, Wagner intercala la mayor presencia orquestal entre los silencios de Wotan, de tal forma que, como hacía Hotter, uno puede susurrar el monólogo, mientras fluye la música y sin que se quiebre la audición.