Gracias Inqui

Bueno, pues ahí va mi crónica, que como la de criatura tiene que ser tomada con mucha precaución porque como ella misma suele decir, y le robo la frase, desde mi fila 0 todo se ve y se escucha perfectamente

Antes de eso decir que siento el retraso en la respuesta, pero es que tengo problemas graves de conexión a internet por estos días, lo que hace que me prodigue por aquí menos de lo habitual. Cierto que no soy de las que escriben mucho y por eso no creo que os diérais ni cuenta, pero a mí me gusta mucho leeros y ya os echaba de menos
Comienzo retirando lo dicho de que se estaba condenando a Il viaggio de Oviedo al ostracismo en el foro, pero es que tardábais tanto en abrir un tema que me estaba empezando a preocupar

Sobre la ópera en sí, vayamos por partes:
La escena: a mí me encantó, cierto que yo no veo cómo queda desde el patio de butacas, pero en cuanto a planteamiento me pareció llena de ingenio, original, fresca, divertida y adeacuada como un guante a la música. Pondré un ejemplo tomando como base la foto que nos ha puesto criatura, en esa parte orquestal todos los movimientos iban de acuerdo con la música. Así, según las distintas secciones musicales se sucedían distintas acciones: las azafatas servían la comida, un señor quería ir al baño, luego las bebidas, unas señoras discutían porque una tenía el asiento demasiado reclinado y no dejaba comer a la otra, después una azafata tiraba sin querer el zumo sobre un pasajero, nuevamente regresaba el señor del servicio (exactamente cuando se repite la misma sección en la que se había ido) y finalmente, en el presto recogían a toda prisa la comida dejándonos aún con el bocado en la boca

Excelente idea para mi gusto

Otros de los momentos que destacaría son por ejemplo la pelea Matrix

, el aria de la condesa, cuando intenta llamar la atención de todos y a la vez muestra su carácter arrogante maltratando a la pobre Maddalena

o la famosa escena del baño entre Melibea y Libenskov.
Llegados a este punto me gustaría hablar del interesante planteamiento que nos ha hecho el conde acerca de la diferencia de público entre la primera y el resto de las funciones. Creo que en la primera se nota más que nunca que hay un sector del público que ya va listo para el pateo nada más enterarse de que la producción es moderna, y que no se toma el más mínimo esfuerzo en intentar comprender la propuesta escénica. Como muestra una anécdota real de una conversación con una señora bastante mayor abonada a la primera representación que salía diciendo "la puesta en escena ha sido horrible, una vergüenza, ha sido una vergüenza, ¿cómo se les ocurre poner a la mezzosoprano a hacer pis en el baño?". Respuesta: "pero si se estaba quitando las medias". Señora: "aaaah, visto así...". Pues eso

Si es que como bien decía el otro día el presidente de la AAOO en una entrevista aquél que considere esa escena, realizada con mucho gusto por cierto, como pornográfica tiene un serio problema, porque no puede ver la televisión, ir al cine...
Como dije en otro post, se habla mucho de la tiranía de los registas y poco de este sector del público cerrado en banda a cualquier innovación. Por cierto, según otra anécdota que esta vez me han contado, en el estreno, dado que en la parte izquierda del anfiteatro se concentraban los pateos y en la derecha los aplausos y bravos a la escena, hubo quien gritó entre estos últimos a los otros: "carcas, que sois unos carcas"
A veces me pregunto si los espectadores de la primera función son conscientes de hasta qué punto su fría acogida, porque parecía que estaban pintados, influye negativamente en los cantantes. Tal vez si asistieran por una vez a la cuarta función depusieran su actitud, puesto que sin saberlo son los más perjudicados de que esa tensión pase al elenco y el resultado musical se resienta y mucho
Una pausa y continúo por el lado musical
