"En este año de 1913 algunos piensan que el futuro no puede ser más brillante para la música occidental, y consideran el pasado y el presente como una simple preparación para llegar a este momento. Pero, ¿ y si ocurre exactamente lo contrario ? ¿ y si nos encontramos en el cénit de una época gloriosa, o incluso más allá ? ¿ y si los últimos 100 años suponen la edad de oro de la música occidental, su máximo periodo de esplendor que nunca volverá y al que sólo le queda declinar , tal y como el arte del largo periodo helenístico no es más que la decadencia del arte clásico griego ?. Creo que nos encontramos ante esta segunda opción."
Aunque parezca lo contrario estas reflexiones no son de Scarpia, Sutherliano o Zerlina.
Ni siquiera de Almaviva, que las hubiera suscrito pero 70 años antes...
Se trata de las palabras de un gran compositor europeo que se siente uno de los últimos representantes de la forma de componer romántica, clásica y teme por el futuro. Cree también ser el heredero de un gran compositor de ópera de su misma nacionalidad. Mantiene encendidas polémicas con Busoni y la escuela de Viena. Treinta años después, además de los factores estéticos, sus opiniones caen en el descrédito debido a factores políticos.
En parte como respuesta a esta situación, estrena durante la 1ª guerra mundial una excelente ópera compuesta mirando al pasado, más que al presente o el futuro. Tuvo un gran éxito y fue alabada entre otros por Thomas Mann y Bruno Walter.
¿ Cómo se llamaba nuestro hombre ?, ¿ De quién se sentía heredero ?, ¿ Qué ópera estrenó en la 1ª guerra mundial ?