
Lo pongo aquí, pese a que, dadas las características "oratoriales" de la obra, bien podría haberlo publicado en el hilo de escuchas operísticas.
Lo intento, me esfuerzo, pongo voluntad pero, a pesar de todo, lo mío con los contraterrores creo que es irreconciliable. Y lo cierto es que aquí hay donde elegir, pues tenemos nada menos que cuatro y un sopranista por el mismo precio: Hansen, Jaroussky, Orlinski, Vistoli y de Sá (siendo este último el más interesante para un servidor, pues su timbre parece realmente el de una mujer).
La obra de Hasse --compositor que fue conocido en Italia como
il Sassone y se mostró muy prolífico como operista-- es bonita y agradable de escuchar, y se mueve dentro de los parámetros habituales en este tipo de composición religiosa, si bien con un despliegue virtuosístico en lo vocal que llega a convertir la composición en una especie de duelo pirotécnico entre los solistas. En esta ocasión el tema elegido está tomado de un concreto pasaje de
Números 21, 6ss, en el que se narra el episodio de las serpientes de fuego que castigaron a aquellos hebreos que dudaron de la palabra de Dios, pero acabaron siendo perdonados por la intercesión de Moisés (que aquí encarna el conocido Jaroussky) y un ángel (personificado por la soprano Julia Lezhneva).
Por cierto: la obra se interpretará el próximo domingo 25 de este mes, dentro del ciclo "Universo Barroco" del Auditorio Nacional.