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Acto segundo:
10 puntos. Tosca sin duda. Una perfecta maquinaria músico-dramática, Puccini nos anticipa la tensión y el ritmo cinematográfico y por si fuera poco, Scarpia, uno de los más grandes personajes de la historia del teatro lírico, no abandona el escenario.
9 Rigoletto. La concisión verdiana, su inmenso talento como hombre de teatro. Ese padre herido en lo más hondo, esa hija que se hace mujer abruptamente de mano de un calavera. "Parmi veder le lagrime", "Cortigiani"... Quién no se conmueva con "Piangi fanciulla, fanciulla piangi" que no diga que le gusta la ópera. Cómo debe ser para quién sea padre!.
8 Jenufa. Una maravilla de otro gran hombre de teatro y músico de inmenso talento como fue el moravo Leos Janacek. El acto de la Sacristana, el infanticidio, la tensión, la conmoción, se torna casi insoportable. Loa eterna a Loenie Rysanek que hace 27 años en el Teatro de La Zarzuela casi me provocó varios infartos.
7 Parsifal. El acto más operístico de esta singular obra, sin duda especial por muchos aspectos y en la que Wagner se despide mostrando en todo su esplendor, cómo la música es el arte con mayor capacidad de trascendencia. Las muchachas flor, el relato y la seducción de Kundry, el momento fundamental en que Parsifal se da cuenta de que AMfortas cayó en la tentación y siente una profunda compasión por él.
6. La mujer sin sombra. El acto de la tintorera, una mujer infeliz en un matrimonio sin hijos, entre pobreza y que debe aguantar en casa a los tres hermanos de su esposo, que no son, precisamente un grano de anís. Sin embargo, a punto de entregar la sombra, símbolo de fecundidad a cambio de riquezas o la sensualidad de un efebo, asume que ama profundamente a su esposo Barak, el tintorero, un hombre bondadoso y noble. Los prodigios de Strauss con la orquesta brillan con luz propia y, además, el genio bávaro tiene la oportunidad de demostrarnos, una vez más, su crueldad con los tenores con esa gran aria del emperador cuasi incantable de primorosa introducción y deslumbrante orquestación.
5 Un ballo in maschera. La mejor escena para soprano de Verdi y, a continuación, el mejor dúo de amor de su producción (junto con el del acto primero de Otello). Y qué decir de ese terceto sublime "Odi tu come fremono cupi" y la progresión teatral marca de la casa.
4 Norma. La evolución de uno de los más grandes personajes del teatro lírico culmina en el segundo acto. Al comienzo del mismo va a asesinar a sus hijos cual Medea, porque también lo son del traidor Pollione, se arrepiente "Son miei figli!!!", se entrega a la amistad con Adalgisa, pero luego parece dispuesta a traicionarla. La que antes utilizaba su condición de líder druida de los galos para apaciguarlos por su relación privada con el procónsul enemigo, ahora los enciende para la contienda, pues quiere muerto al voluble fedifrago. AL final, encontrará la redención junto a su amado en la hoguera. "Mira o Norma","in mia man al fin tu sei", "Quel cor tradisti", "Deh non volerli vittime" simbolizan perfectamente el sublime estro melódico de Bellini, su capacidad para sublimar el canto y la pulsión romántica.
3 Traviata. El acto segundo contiene el dúo Violetta-Germont, que es el clímax de la obra y, además está el "Di Provenza", cumbre para un barítono. El miembro de dicha cuerda que no sueñe todas las noches con cantar ese aria, que se quede mudo.
2 Lucia di Lammermoor. Su acto segundo es todo un monumento al talento Donizettiano, tanto en la orquestación siempre refinada, no en vano bebía del clasicismo vienés transmitido por su maestro Giovanni Simone Mayr, como en la escritura para el canto y el talento melódico ("Soffriva nel pianto", el sexteto, cumbre de la historia del melodrama), así como en la fuerza dramática, el voltaje teatral, con ese cuadro segundo en que Edgardo irrumpe en la boda de su amada.
1 Ermione. Mi preferida entre las óperas serias Rossinianas. La más concisa e innnovadora. Todo es original (una gran escena para soprano que atenta contra todas las convenciones de la época, pues se ve alterada por coros y por intervenciones de otros personajes), la música de altísimos quilates y la escritura para el canto hace honor a la Colbran, David y Nozzari.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
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