pastoso escribió:
No, no hay una respuesta muy clara. Si la situación hace 20 años era que si ibas al juzgado podrías ganar o perder la causa pero te ibas a convertir en un paria y nadie te iba a contratar y te ibas a quedar sin poder trabajar de lo que único que sabías y a lo que habías dedicado tantos años de tu vida está claro que no ibas a denunciar.
Y esta es un poco la intención de este movimiento metoo: denunciar prácticas que han venido en ciertos mundo que por las propias características mafiosas de dichos mundos no podían ser denunciadas abiertamente con la intención de crear conciencia sobre ello y que no pase de aquí en adelante.
El tremendo peligro de este bienintencionado movimiento es doble: al ser denuncias anónimas/inverificables pueden ser asumidas como verdaderas sin ninguna legitimidad para ello (Morgan Freeman?) y puede ser aprovechado para meter en el saco cosas que no tienen nada que ver con las el acoso/abuso (neopuritanismo).
La principal diferencia que veo aquí con respecto al inicio del movimiento "metoo" es que en aquel caso se presentaron denuncias por los cauces pertinentes, y de hecho a Harvey Weinstein le arrestaron y está en libertad bajo fianza ahora mismo. Nada de esto sucede ahora, es puro señalamiento en la plaza pública que deja a Plácido Domingo sin posibilidad alguna de defensa (¿cómo podría acaso probar que nunca le agarró el pecho a esta señora?).
Otra diferencia: de las tres personas identificadas que hasta ahora han acusado a Domingo (las otras no las tengo en cuenta), una (Patricia Wulf) admite que Domingo no la tocó, y que cuando ésta se decidió a darle calabazas su carrera no se vio afectada; y otra (Melinda McLain) ni siquiera afirma haber sido acosada sino únicamente que "sabía" que Domingo sería supuestamente un acosador y que por eso evitaba que aquél coincidiera con mujeres. Solamente una persona (Turner Wilson) denuncia un tocamiento no consentido, que sin duda sería delito de abuso sexual de ser cierto. Acusación no probada y base endeble para presentar a Domingo como un nuevo Harvey Weinstein como aparentemente quieren algunos.
En cuanto a las posibles razones para no denunciar... ¿hay que dar por hecho que el mundo de la ópera es un mundo mafioso donde debía hasta ahora reinar la ley del silencio sobre los abusos sexuales? Tal vez ayudaría a hacerlo creíble que existiera algún antecedente de este tipo de acusación hace 20 o más años, y que tuviera como resultado el final de la carrera de la denunciante. Yo por mi parte no conozco ningún caso.