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En el primer caso, Toscanini, figura fundamental en el género. No sólo como extraordinario, referencial e influyente músico. No sólo porque estaba en la orquesta de la Scala cuando se estrenó Otello, no sólo por estrenar La Bohéme y La Fanciulla del West(y tantas otras), no sólo porque es de las pocas personas presentes ante el lecho de muerte de Verdi en el Grand Hotel de Milán el día 27 de Enero de 1901, no solo por ser el primer italiano en dirigir en Bayreuth, es que fue el pionero en Italia en imponer que se apagaran las luces de sala, que se estuviera en silencio durante las representaciones, que las obras se representaran los más completas posibles y fieles a la partitura, que un tenor no tuviera que cantar 5 veces "La donna è mobile" o "Celeste Aida", que la orquesta de La Scala en la línea de lo ya iniciado por Faccio y Campanini antes que él, tuviera una programación anual de conciertos sinfónicos con lo que supone para afianzamiento de su calidad y versatilidad... Un Titán.
En el segundo, muchos problemas para decidirme. Adoro a Clemens Kraus, pero es que Dmitri Mitropoulos me parece uno de los mejores directores de ópera de la historia (y de no ópera). Con versiones referenciales en Mozart (Don Giovanni), Verdi (Forza, Ernani), Puccini (Fanciulla, Tosca) y Strauss (sus Elektras se mantienen insuperadas). Por tanto, Mitro.
_________________ "El canto como la belleza que se convierte en verdad" (Friedrich Schiller)
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