El domingo comienza el último GS, que no el último torneo importante, el Abierto de EE UU. Tengo claro dos favoritos para las coronas, pero con algún pero.
Novak Djokovic, al igual que la temporada pasada, no recolectó ningún torneo sobre cemento; pero a diferencia de la pasada, sólo ha perdido contra los "mejorísimos" y eso invita a pensar que, con un mínimo plus en solidez mental, puede volver a coronarse en Nueva York.
Serena Williams es candidatííííísima. No hay ninguna jugadora en forma, ahora mismo, capaz de derrotarla; y va a ir con ambición a por el título. Solo hay un pero a tener en cuenta: la precipitación. ¿Se acuerdan de aquel Masters que ganó Nabaldián a Federer? El suizo reconoció que, tras ganar el segundo set, la cabeza no paraba de darle vueltas con la cantidad de récords que rompería si se alzaba con el título de maestro. Y si la cabeza no está en la cancha, pierdes. A Serena le puede pasar lo mismo: puede hacer el GS e igualar a Graf en GS. Puede que todo eso (¡ni más ni menos!) puede descentrarla.
El problema es que ni las peleonas Halep o Wozniacki la "pican" demasiado. Sharapova parece ir al matadero cada vez que sale a jugar contra ella. Kvitova sigue siendo una incógnita. Azarenka sigue sin pillar forma. Mi Ivanovic

... pues eso. Y las españolas... si llegan a la segunda semana de torneo, habrán cubierto el expediente; Muguruza puede ser la Bouchard de 2015.
Federer y Murray han hecho una muy excelente gira americana y no es ninguna tontería verles coronarse en Flushing Meadows, algo que ya hicieron en el pasado. Habrá que creer en los milagros si Ciric repite triunfo, o se estrene Dimitrov (hay que ver lo que Sharapova exige a este muchacho

). Tengo más esperanzas en mi cachorro más exótico: el japonés Kei Nishikori se llevó un trofeo y buenas rondas. Y atentos a este chico austríaco: Dominic Thiem. Y los españoles... Nadal caerá antes de cuartos si no antes... y ya.
¿Alguna apuesta caballeros?
