Alberich el Negro escribió:
Magnífico Petrenko (mucho mejor que ayer, en mi opinión), con unos tempi no exentos de épica y dinamismo --es evidente que su lectura rehúye el sentido grandilocuente y brumoso de un Kna (yo lo veo más cerca de un Furtwängler, que a mí me gusta más, por cierto)--, pero sin llegar al extremo vertiginoso de ayer. ¿Cómo ha sido el acto I, en este sentido? ¿Podría decírmelo alguien (porque tiene dos partes --el principio y el final-- que se prestan mucho a que la orquesta corra como un demonio)?
Efectivamente Petrenko ha acudido de nuevo hoy en el primer acto a tempi sumamente ligeros, que son los que caracterizan en términos generales su propuesta. Aunque yo no lo considero en la línea Furtwängler. Quizá sería el equivalente actual de los directores "latinos" que Wieland imaginó en su día. Quizá, a primer golpe de oído, la excitación volcánica y la teatralidad de su interpretación recuerden algo a Solti. Y sin embargo, lo que logra Petrenko va, al menos durante muy amplios tramos del viaje, mucho más allá de la "simple" descarga eléctrica; y en su riqueza analítica, en su variedad expresiva, en su inmediatez emocional, lo que se escucha es algo que recuerda (en un ejercicio osado de
Fernhören) a lo que podría haber sido el
Anillo de Carlos Kleiber.